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20 de diciembre de 2013

VOLUNTARIOS EN ACCIÓN: ALICIA PLATA







Hola, soy Alicia, “la alemana” ;) Soy voluntaria en el albergue de Langreo desde hace casi dos años. Junto con mi novio Pablo colaboro con otras asociaciones españolas y extranjeras, pero Amigos del Perro es a la que más esfuerzos dedicamos.




¿Qué haces?

Al principio sólo paseábamos, pero pronto nos enamoramos de una perrina, Zarpita y la apadrinamos ya que no podíamos adoptar. Era una perrina muy desconfiada y le ayudamos a superar sus miedos. También tuvimos perros en acogida temporal hasta que encontraron una familia definitiva.
Aparte colaboramos yendo a desfiles o eventos organizados por la protectora para dar a conocer a los animales.
Además estoy buscando colaboraciones con asociaciones extranjeras, sobre todo alemanas para conseguir que unos perros que aquí tienen pocas posibilidades de adopción puedan encontrar un hogar. En este sentido aparte de buscar contactos, utilizó mis conocimientos de idiomas para servir de puente entre Amigos del Perro y asociaciones en el extranjero.





¿Por qué lo haces?

Desde Alemania ya había estado colaborando con algunas protectoras españolas, y cuando me mudé a Asturias quería participar de forma más activa. Entonces busqué por internet y me encontré con Amigos del Perro. Empecé a ir a la protectora en Langreo porque estaba buscando algún tipo de albergue de animales en el que poder ayudar. Cuando subí al albergue por primera vez, me acompañó mi novio Pablo para que conociese el camino a la protectora. Él no iba con la idea de seguir yendo y colaborar con el albergue, pero la primera experiencia con los perros le gustó tanto, que al final ya son dos años en los que hemos ido casi cada fin de semana a la protectora a pasear perros.

Mucha gente sabe de mi voluntariado en Amigos del Perro y a menudo me preguntan que por qué lo hago. A veces tengo ganas de contestar: ¿Y por qué no lo haces tú también? Creo que es cuestión de enfoque. En vez de pensar que una protectora de animales es un sitio triste y una pérdida de tiempo, tan sólo viendo la alegría y la cara de felicidad con las que nos reciben los perros, es suficiente razón y elimina cualquier tipo de duda al respecto. Si no has ido nunca a una protectora no lo entenderás, pero con que vayas sólo una vez ya sabrás a lo que me refiero.




¿Qué consejo darías a los nuevos voluntarios?

Realmente sólo se me ocurren dos consejos:
Nunca pienses que lo que puedas aportar es poco. Cada ayuda, por lo pequeña que sea, suma. Todo el mundo puede colaborar de alguna forma si quiere.

Y el segundo: Quizás no podamos ayudar a todos los animales, pero vale la pena luchar por cada uno de ellos. Os dejo una pequeña historia que me encantó. Me la encontré cuando empecé con el voluntariado y refleja esta idea.

«Érase una vez un hombre que paseaba todas las mañanas por la playa. Un día vió a un chico que con mucho cuidado recogía algo de la arena y lo lanzaba al mar.
El hombre gritó: “¡Buenos días chico, ¿qué estás haciendo?!”
El chico se incorporó y respondió: “Devuelvo las estrellas de mar al agua. La marea está baja y el sol pega fuerte. Si no lo hago, morirán.”
“Pero chaval”, replicó el hombre,”¿tienes claro que aquí hay muchos kilómetros de playa, no? ¡Por todas partes hay estrellas de mar!¡ Es imposible salvarlas todas! Lo que haces no tiene mucho sentido...”
El chico escuchó al hombre cortésmente, se agachó, cogió otra estrella y sonriendo la lanzó al mar.

“¡Pero para ésta tiene mucho sentido!”»