Buscar este blog

25 de enero de 2014

CUIDADOS BÁSICOS DEL PERRO I



El perro es un ser vivo y  social y hay que aprender a tratarlo cubriendo sus necesidades básicas: comida y bebida, descanso, comunicación, libertad, relaciones sociales y ejercicio.
         
ALIMENTACIÓN

No debemos darle sobras de nuestra comida, ya que no es una alimentación equilibrada para su desarrollo, ni para preservar su salud. Hoy en día existen gran cantidad de piensos preparados para que el perro esté bien alimentado.




Para el crecimiento adecuado de los cachorros es fundamental darles un pienso de buena calidad, y de alta digestibilidad, que favorezca la asimilación de los nutrientes. La ración será la recomendada en función de la edad y del ejercicio físico del perro.

Un alimento de calidad insuficiente puede provocar la aparición de deficiencias físicas importantes, y un pienso con exceso de grasas, carbohidratos y proteínas, además de obesidad, puede derivar en la aparición de diversas enfermedades. Se puede observar en esta foto las consecuencias de una alimentación deficiente, no sólo por el escaso peso del ejemplar, si no por el estado de su pelo que muestra síntomas de enfermedades de la piel.



Los perros comen siempre a la misma hora, lo que nos ayudará a controlar sus necesidades. De esta forma te puedes organizar el día, la comida y el paseo con más facilidad.

No hay que dejarle nunca el plato lleno a rebosar para que coma cuando quiera. Se le pone la comida y si no la come, a los 15 minutos aproximadamente se le quita, así aprenderá a comer sin entretenerse.




Tenemos que dividir la ración diaria en varias veces dependiendo de la edad del perro. Si es cachorro (hasta 1 año de vida) se le repartirá el pienso en 3 veces y si es adulto serán dos veces las que coma.

Siempre tiene que tener agua limpia y fresca a su disposición, esto es muy importante mucho más en verano, y asegurarse que el recipiente no pueda volcar. También es recomendable que el perro coma el primero, así será más fácil que esté más  tranquilo mientras comemos.
        




Hay determinados alimentos que no se deben dar a los perros, sin ser exhaustivos en la enumeración, los huesos, especialmente los de ave (pueden hacerles heridas en la boca, y provocar perforaciones de estómago e intestinos), el chocolate que es tóxico, la leche y sus derivados (muchos no toleran la lactosa), comida de humanos (no contiene los nutrientes adecuados a su desarrollo y no es una alimentación equilibrada).





Si queremos premiar a nuestro perro, resultan atractivos los huesos artificiales y las galletas especiales para ellos. Ambos premios contribuyen además a la limpieza bucal.




La alimentación equilibrada y el ejercicio físico prevendrán la obesidad en nuestro perro, cuestión importante si queremos evitar enfermedades como artritis, diabetes, enfermedades respiratorias, etc.










SILVIA GONZÁLEZ
Cuidadora de animales acreditada por la Consejería de Agroalimentación del Principado de Asturias
Secretaria del Patronato de la Fundación Amigos del Perro