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10 de marzo de 2014

PELIGRO: ¡PULGAS!


Siguiendo con el tema pulgas. Hemos planteado la importancia de la prevención para evitar males mayores, pero a veces aún con todo nuestro cuidado tenemos que enfrentarnos a este ejército del averno. Si por desgracia tienes la mala suerte de enfrentarte a una infestación de pulgas en casa, no dudes en leer esta entrada.

Por descuido, mala suerte o una broma del destino, he tenido que enfrentarme en dos ocasiones a la infestación por pulgas, y he de decir que pese a su tamaño no son un enemigo pequeño. Las dos ocasiones, creemos que el foco de infección vino de dos rutas por el monte, como un caballo de Troya cualquiera introdujimos al enemigo en casa. Y ¿qué hacer cuando ya están dentro? Lo cierto es que tras probar con múltiples remedios caseros como fregar con vinagre (toda la casa parecía una enorme ensalada) o esencia de lavanda (parecía que vivíamos en un ambientador de coche), lamento comunicaros que ninguno de estos remedios nos funcionó y tuvimos que destinar todos nuestros esfuerzos a la guerra química.




Las pulgas como decíamos, son una plaga prolífica, se calcula que cada uno de los individuos puede depositar unos 10 huevos al día. Pero su fertilidad no es la base del problema sino que es su ciclo vital el que las convierte en grandes adversarios. Las pulgas pasan por cuatro fases:

-huevo
-larva
-pupa 
-pulga

Y siento deciros que cuando la pulga está en fase pupa es prácticamente indestructible. Es decir, existe en el mercado toda una gama de productos destinada a exterminar las pulgas, pero (siempre hay un pero), siempre y cuando que se encuentren en fase huevo, larva o pulga. La coraza de la pupa, aún no ha sido atravesada por ningún químico. Esta fase en el ciclo de las pulgas es el que las hace resistentes y sobre todo la que puede hacer que nuestra guerra particular dure varias semanas o incluso meses. La pupa está pensada para que el animal hiberne y resista un tiempo sin alimento. La mejor forma de romper esta fase es pasar el aspirador (sí, sí, como lo estáis leyendo). En ocasiones las pulgas ante un clima frío poco propicio pueden permanecer en esta fase. Esta situación se da raramente en nuestros hogares dado que la temperatura media durante todo el año puede garantizar la supervivencia de esta plaga.

La pupa es un estado intermedio en el que la pulga espera pacientemente a convertirse en adulto a que la climatología o la presencia de alimento esté garantizada. Por este motivo suele recomendarse pasar el aspirador para forzar a las pulgas a pasar a un estado adulto donde es totalmente exterminable. Las vibraciones que este electrodoméstico provoca son similares a la presencia de seres vivos, por lo que puede inducir a las pupas a salir de su cascarón y convertirse en pulgas. Es por este motivo por lo que antes de iniciar cualquier tratamiento se recomienda pasar varias veces la aspiradora.

Cuando tenemos pulgas en casa debemos extremar la limpieza sobre todo en alfombras, mantas, colchones, sofás, y todo tipo de fibras que pueden permitir anidar a estos parásitos. También debemos prestar especial atención a los zócalos, o a las ranuras en los suelos de madera. Aunque como decía al principio, hay remedios caseros que se supone pueden servirnos de ayuda, como las friegas de vinagre, nicotina, o lavanda. Yo no he tenido la suerte de que estos remedios caseros y naturales hayan sido efectivos en mis particulares batallas. Al contrario, he tenido que recurrir al armamento pesado y la guerra química.

Lo primero que he tenido que hacer ha sido administrarle a mis animales comprimidos antipulgas para cortar la reproducción de los parásitos. Y posteriormente he tenido que recurrir a las bombas de insecticida. Es decir, hemos tenido que fumigar la casa.
Existen en los establecimientos veterinarios bombas de insecticida muy potentes. Estas deben administrarse con cuidado puesto que son de elevada toxicidad. Normalmente el modus operandi es el siguiente: Debéis recoger y guardar cuidadosamente todos los artilugios destinados a la preparación de comida, la comida, aislar plantas y animales acuáticos si los hubiera, y colocar la bomba en un lugar elevado (sobre una silla o mesa). Es recomendable que pongáis un trapo para evitar manchas en el mueble que lo sostiene. Se recomienda abrir armarios, y dejar las camas “desnudas” es decir, lavar a altas temperaturas mantas y sábanas y dejar tan solo el somier para ser fumigado.

Todas las ventanas deben estar cerradas, mientras que las puertas deben estar abiertas para favorecer que el “gas” penetre en todas las habitaciones.  

Una vez preparada la casa, debemos activar la bomba y abandonar nuestra vivienda durante aproximadamente unas 3-4 horas. Es muy importante que nuestros animales salgan con nosotros, por lo que podemos aprovechar para dar un largo paseo. Una vez transcurrido este tiempo, entraremos en casa, abriremos todas las ventanas y volveremos a abandonar la vivienda una vez más durante al menos una hora para que se ventile correctamente.

Una hora más tarde, podemos volver a casa y actuar con normalidad. Al menos desde mi particular experiencia he de aseguraros que estos tratamientos funcionan. Si alguno de vosotros tenéis la mala suerte de tener que librar esta batalla, la mejor recomendación es que os dirijáis a vuestro veterinario de confianza para que os aconseje acerca del mejor tratamiento a utilizar. Y recordad, no estáis solos. Diariamente hay miles de familias luchando en esa guerra contra las pulgas J



MARÍA Y JAVI