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16 de abril de 2014

¿ANTICONCEPTIVOS O ESTERILIZACIÓN?



TRATAMIENTO HORMONAL versus CIRUGÍA DE ESTERILIZACIÓN

Existen varios tipos de tratamientos hormonales en función de las necesidades del animal. En hembras hay básicamente 2:

 ◊ Inhibición del celo
 ◊ Tratamiento abortivo
-           
-     En el caso del primero, para inhibir el celo en una hembra, es un tratamiento seguido y si se interrumpe el animal vuelve a salir en celo. Este tratamiento siempre se tiene que iniciar en fase de anestro o a principios de proestro (cuando la hembra no se encuentra en celo o está recién iniciándolo). Una vez el animal ha iniciado el celo el tratamiento no suele ser ni eficaz ni recomendado para parar el celo, sino que tendríamos que esperar a que pare el celo para iniciar el tratamiento para que ya no tenga el siguiente.

Es un tratamiento continuo por lo que se deben respetar muy bien las fechas de las tomas o de las inyecciones.

El tratamiento abortivo consiste en inyectar el producto a la perra gestante. La dosis se tiene que repetir en 24 h. Siempre que se hace un tratamiento abortivo es recomendable esperar una semana de la monta, ya que de la monta a la fecundación pueden pasar unos días. Y si hacemos el tratamiento inmediatamente después de la monta puede no ser efectivo, ya que quizás  el óvulo no esté aún maduro.

En el tratamiento abortivo, si se hace dentro de las primeras semanas de monta hay reabsorción fetal, por lo que el animal no tiene pérdidas vaginales. Si se realiza el tratamiento después de los 20 días de la monta, sí se pueden ver signos del aborto con descarga vaginal.

El tratamiento abortivo no es eficaz después de los 45 días de la monta. Si se realiza un tratamiento abortivo tardío puede provocar muerte fetal sin reabsorción ni expulsión del feto muerto lo que provoca una grave infección en la hembra, teniendo que ser intervenida quirúrgicamente.

En perros también existen tratamientos químicos para contrarrestar los efectos hormonales. Se trata de inyecciones o de implantes que inhiben la producción hormonal en los machos. Igual que los tratamientos de inhibición de celo en las hembras, tiene que ser un tratamiento constante y si se interrumpe, el macho puede volver a ser fértil.

Se recomienda en cualquiera de los casos sustituir el tratamiento hormonal por el tratamiento quirúrgico (ovariohisterectomía en hembras y orquiectomía en machos). Los motivos son varios. A nivel económico, a la larga sale más rentable la cirugía que el tratamiento hormonal. Los tratamientos son para siempre, por lo que a largo plazo resulta más caro. Sobre todo los tratamientos abortivos pueden salir más caros que la cirugía.




La cirugía es más cómoda y no da tantos problemas a los propietarios. Los tratamientos de inhibición del celo se tienen que hacer constantemente y un olvido o error en la pauta puede hacer que la hembra salga en celo y quede preñada. La cirugía sólo requiere de una semana o 10 días de cuidados postoperatorios.

Y sobre todo con la cirugía nos evitamos todos los efectos secundarios de los tratamientos hormonales, que pueden ir desde vómitos, diarreas, anorexia, excitación, depresión, dolor, reacciones inflamatorias acompañadas de pérdida de pelo en las zonas de inoculación, incluso llegando a provocar alteraciones metabólicas en el animal (bajada de defensas, alteración de los parámetros renales,…). En los tratamientos abortivos tardíos puede haber muerte fetal provocando importantes infecciones de útero.

Los tratamientos para inhibir el celo pueden provocar aumento de apetito y incremento de peso, cambios de comportamiento, desarrollo mamario, hiperplasia endometrial quística y/o piometra (alteraciones en la mucosa uterina con infecciones), tumores mamarios, disminución de los niveles de cortisol (provocando importantes enfermedades como el hipoadenocorticismo), elevación de la glucosa en sangre, resistencia a la insulina pudiendo provocar diabetes mellitus.

Por último tener en cuenta que estos tratamientos hormonales no son recomendables para todos los pacientes. Depende mucho del estado de salud.

Esterilizar a los animales es la forma más rápida, segura y sencilla de asegurarnos que no van a tener descendencia, ahorrarnos los incómodos sangrados de las perras y las fugas de los machos y de evitarnos muchísimas patologías relacionadas con el sistema reproductivo en edades avanzadas.

Por eso si el veterinario no sólo mira por su bolsillo sino que también mira por el bienestar animal, siempre recomendará la cirugía incluso llegando a negarse a realizar cualquier tratamiento que ponga en riesgo la salud del animal.

Carlos Querol
Veterinario de la Fundación Amigos del Perro