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6 de junio de 2014

SOCIALIZACIÓN


Se puede definir la socialización de varias maneras, según el autor de qué se trate, pero simplificando mucho el término, la socialización no es más que la adaptación a lo desconocido, y cuanto antes se empiece con la misma y de la manera más natural posible, más posibilidades tendremos de tener un perro socializado, seguro y feliz.




Si dejáramos al perro en libertad para que gestionara él mismo sus opciones frente a nuevas situaciones y objetos, lo más probable es que observáramos que se acerca a los mismos con cautela, marcando su propio ritmo, incluso habrá algunos que podrían huir de determinadas situaciones y estímulos. Por eso es tan importante que tu perro confíe en ti y que podáis “hacer equipo” ante nuevas situaciones y/o objetos.



La socialización mejor hecha es la que comenzamos con el perro de cachorro, ya a los dos meses se les puede sacar de casa y aunque no tengan todas las defensas, se puede utilizar una mochila para cargar con el cachorro, evitando el riesgo de contagio de enfermedades, pero ya sometiéndole a una serie de estímulos visuales y auditivos, y cuando sea posible, táctiles, de manera que se acostumbre paulatinamente a nuevas situaciones y el mero hecho de superarlas, supondrá en el futuro un perro sin miedo a lo desconocido.

Claro está que no podemos obviar el temperamento de cada perro, pues sin duda, los habrá que de adultos sean más reservados y prefieran la soledad o la compañía específica de la familia, y otros, serán muy amigos de todo el mundo sean estos de dos o de cuatro patas.



Hay autores que afirman que la socialización es como una ventana que se cierra entre los tres y los cinco meses de edad, sin embargo en la práctica hemos comprobado, y más en las protectoras, que los perros son animales que se adaptan y siguen aprendiendo hasta su ancianidad, por lo que nunca se debe dejar de socializar y enseñar cosas nuevas a un perro, porque siempre podrá aprovecharse de eso aprendido y de las nuevas situaciones superadas para hacerse un perro más tranquilo y seguro.




Y tener un perro seguro de si mismo, tranquilo y equilibrado, bien socializado, siempre es una garantía para su propietario de poder disfrutar con el mismo de múltiples actividades, así que todo el tiempo que dediquemos a socializar a nuestro perro, será inversión de tiempo de disfrute en compañía del mismo, en el futuro.


  Lola Moreno

Educadora canina y Entrenadora de perros de trabajo y utilidad acreditada por el Principado de Asturias. Presidenta de la Fundación Amigos del Perro del Principado de Asturias.