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23 de julio de 2014

¿EN QUÉ PUEDO AYUDAR?



La perspectiva de dedicar horas de nuestro tiempo libre a ayudar a los animales abandonados, colaborando como voluntario en un albergue o refugio, le resulta agradable a mucha gente. Pasear con los perros, cepillarlos, darles mimos, jugar con ellos… Entretenido y además, una buena obra.



Pero… ¡no es suficiente! No caeremos en el error puritano de considerar que si es divertido no puede ser bueno. Muy al contrario, creemos firmemente que para que el trabajo voluntario prospere, tiene que ofrecer satisfacción.

Sin embargo, para que esa parte agradable del trabajo surta efecto, es decir, para que los perros aprovechen ese tiempo de ejercicio, esparcimiento y socialización, tiene que haber gente que se ocupe de limpiar, alimentar y revisar  tanto perros como instalaciones, y de mantener al día los registros y fichas, hacer y difundir fotografías, contestar los correos y llamadas telefónicas, atender a los posibles adoptantes, instituciones, autoridades, organizadores de eventos, comprar comida, poner vacunas, prescribir y administrar medicamentos… y conseguir fondos para pagar todo esto.



Además de pasear a los perros, hacen falta voluntarios que cataloguen y etiqueten las donaciones recibidas para vender en rastros, eventos y mercados,  que atiendan los stands, se ocupen de transportar los materiales necesarios, de su montaje, etc.

Voluntarios que acerquen a los perros a la peluquería para dejarlos presentables y aumentar sus posibilidades de encontrar una familia, voluntarios que acojan a los cachorros recién llegados, para que estén el menor tiempo posible en el albergue, o a perros que han sufrido operaciones quirúrgicas, para que puedan recuperarse.

También, hacen falta voluntarios que suban a la gatera a jugar con los gatos, que también son peludos abandonados y necesitan cariño y mimos, y socialización para conseguir una familia.



Voluntarios que apliquen sus habilidades y capacidades profesionales a mejorar la vida de los animales tutelados, como Lucio reparando y reformando las instalaciones, o Beni dibujando y cosiendo.



Voluntarios que busquen y gestionen puntos de recogida de donaciones.

Voluntarios que hagan fotos y describan el carácter y comportamiento de los perros o gatos, para que el mundo lo sepa, y su futura familia pueda encontrarlos.



Voluntarios descubridores de nuevos eventos a los que acudir para dar visibilidad a los peludos en adopción, nuevas fuentes de ingresos para mantenerlos, nuevos colaboradores que, de un modo u otro, participen en esta aventura.


Voluntarios como nosotros, que quizás tengan talentos que no han descubierto aún y que pueden revertir en el bienestar de los animales, más allá de pasear y cepillar...