Buscar este blog

30 de julio de 2014

RAZAS - ROTTWEILER


Hola a tod@s.

Me han pedido que cuente mis conocimientos y  experiencias con un rottweiler. Intentaré expresar todo esto de la mejor manera posible.

Comenzaré diciendo que el Rottweiler NO es un perro de PRESA. 



La Federación Cinológica Internacional es la  encargada de dictar el estándar de cada raza canina. El nº de estándar que da la F.C. I. al Rottweiler es el nº 147 que dice en el apartado de utilización:

     -  El Rottweiler es un perro de utilidad, servicio y compañía.

La clasificación que le da la FCI, es la siguiente:

«El rottweiler pertenece al Grupo 2, que son los perros tipo Pinscher y Schnauzer, Molosoides, Perros tipo montaña y Boyeros suizos y otras razas. Sección 2.1. Molosoides, tipo Dogo. Raza con prueba de trabajo.

El Rottweiler es una de las razas más antiguas y su origen data desde los tiempos de los romanos.»

Esto es una parte mínima del estándar del Rottweiler, quien esté interesado en saber más sobre el estándar de esta magnífica raza, puede hacerlo buscando:

     “FCI, estándar nº 147.”

Ahora comentaré mi experiencia personal con un Rottweiler, mi primer Rottweiler.



Desde muy joven, siempre he querido tener un rottweiler. Esto se debe principalmente a que de crio, un perro mestizo del barrio (con un aspecto muy similar a un Rottweiler), venia por las tardes por donde iba al colegio. Un día me acerque y lo acaricie y mientras estuvo el perro vagando por el barrio, me acompañaba muchas veces hasta mi casa. Como es lógico, mi madre nunca me dejó tener un Rottweiler en nuestro piso, así que me prometí que cuando pudiese, tendría uno. 



Y así fue hace ya 8 años. Conocí a mi compañero de 4 patas casi, casi de petanca.  Mi mujer dijo al igual que mi madre, que un Rottweiler no podía estar en un piso con nosotros. Así que estuve buscando una finca cercana a mi hogar para tenerlo. La misma semana que compramos la finca, nos llama un compañero de mi mujer, que conocía mi pasión por la raza. Comentándonos que un amigo suyo criador de Rottweiler tenía un cachorro que podía ser el cachorro que buscaba. Un rottweiler para compañía y utilidad. Era un cachorro que el propio criador pensaba quedarse (el único de 11 hermanos), pero estaba en duda entre este cachorro u otra hembra de otra camada que tenía. A los 3 meses aposto por la hembra (esta es ahora Campeona de España y del mundo de belleza, Wenn del Norte), por suerte para mí. Así que fui en cuanto pude a verlo, pensaba hacerle un montón de test (test de Campbell, sociabilidad, etc.), fue verlo ahí solo, sentado y mirando para nosotros tranquilamente, que para mí fue “amor a primera vista”. Me acerque a él para acariciarlo, se dejó acariciar, pero de repente se escabullo entre mis piernas y se sentó delante de mi mujer (que se había quedado detrás mía, no muy convencida de tener un rottweiler) girándolo la cabecita y haciendo que mi mujer también se “enamorase de él”.  Y así es como Yngo entro en nuestra familia. Como ya dije, el perro en principio lo íbamos a tener en una finca, pero bueno. Pensamos que era demasiado pequeño para tenerlo solo en una finca, así que nos auto convencimos que cuando fuese lo “suficientemente mayor”, lo llevaríamos a la finca. Cuando se hizo lo “suficientemente mayor”, pensamos que para qué, si la verdad es que Yngo era un cielo de perro, activo en el exterior pero una alfombra en casa. Así que bueno, se quedó en casa con nosotros. Al año, mi mujer se quedó embarazada y claro, ¿a ver qué pasa con Yngo? Todo el mundo nos “aconsejaba” no tener el perro cuando naciese nuestro primer hijo. Decidimos esperar a ver el comportamiento de Yngo. Este no pude ser mejor, acepto al bebe a la primera. Nunca dejamos de vigilar a Yngo cuando estaba con nuestro hijo (nunca se debe dejar a un perro y a un bebe o niños solos. Por el bien de uno y del otro), esto hizo que nos asombrase la delicadeza con que Yngo lo trataba. Y lo mismo ocurrió con nuestro segundo hijo. 



Entretanto, Yngo y yo empezamos a entrenar y lo primero que me preguntó mi primer entrenador, fue: ¿Qué piensas hacer con Yngo?, ¿hasta dónde piensas llegar con él? Le contesté, que hasta donde pudiésemos.  Empezamos a entrenar obediencia, con el fin de sacar la BH (no es una bicicleta, sino una prueba de pericia y sociabilidad, avalada por la Real Sociedad Canina Española). Conseguimos sacar la BH con la máxima puntuación. Una vez superada esta primera prueba decidimos sacar los grados de RCI ahora llamado IPO, que es una prueba de selección de raza.  El IPO consta de 3 grados. IPO1, IPO2 e IPO3. Dentro de cada grado de IPO hay 3 disciplinas que son; Rastro, obediencia y protección. Conseguimos sacar los 2 primeros grados y como el reglamento permite presentarse a un Campeonato Nacional de IPO con el grado 2, ahí que nos fuimos Yngo y yo a Barcelona. Nos presentarnos al Campeonato, conseguimos aprobar las 3 disciplinas del grado 3 de IPO, la mejor obediencia del Campeonato y el tercer puesto del Campeonato.



Este año Yngo consiguió la mejor obediencia, la mejor protección y ser Campeón de España IPO del CRE. Intentaremos presentarnos al Campeonato del Mundo, que se celebrará en Suiza los días 23, 24 y 25 de Octubre.



El Rottweiler es como cualquier perro. No hay ningún estudio científico que diga que la agresividad viene determinada por la raza. 



Pienso que una buena educación y conocer las necesidades de cada raza, es la clave para tener un perro equilibrado y perfectamente integrado en una familia.

Alejandro Cordero Pérez


Nota: Las fotografías que ilustran este artículo son propiedad de D. Alejandro Cordero Pérez, quien ha autorizado su publicación en este blog, y tienen todos los derechos reservados.