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20 de agosto de 2014

DESPARASITACIÓN INTERNA DE PERROS Y GATOS


Los animales con los que convivimos pueden albergar parásitos tanto externos como internos, algunos de ellos pueden transmitir o provocar enfermedades tanto en nuestros animales como en nosotros que convivimos con ellos, por eso es tan necesario desparasitar periódicamente a nuestros animales con los productos adecuados. El veterinario es la persona que nos informará y prescribirá el producto y el calendario más adecuado para cada caso.

En lo que se refiere a parásitos externos ya hemos hablado de ellos en otro post, por lo que ahora vamos a informar sobre los parásitos internos.

Los Parásitos internos viven en el interior del cuerpo, principalmente en los intestinos, aunque pueden tener otras localizaciones.

Se pueden dividir en tres grupos:

-Tenias o gusanos planos
-Parásitos microscópicos
-Gusanos redondos

Los parásitos afectan a nuestros perros y gatos de diferente manera según la edad de los mismos, así en los cachorros pueden causar cuadros de desnutrición por una elevada carga parasitaria y los vómitos y diarreas con los que se suelen acompañar. También pueden producir obstrucciones intestinales ya que a veces hay auténticas marañas de gusanos, los cuales llegan a taponar el intestino. También es habitual que tengan un abdomen muy aumentado y a la vez estar delgaditos, o un mal aspecto del pelo.

En los perros adultos pueden originar cuadros digestivos además de ser reservorios que den lugar al contagio en otros animales. Hay parásitos que pasan directamente de la madre al feto en la gestación o al cachorro a través de la leche. También van a eliminar sus huevos en las heces y esto facilita el contagio en otros animales e incluso en los seres humanos, sobre todo los niños y personas con las defensas bajas.

En muchas ocasiones los animales con lombrices no presentan ningún síntoma. Cuando la carga de parásitos es importante pueden aparecer vómitos, diarreas o pérdida de peso. No en todos los animales parasitados vamos a encontrar lombrices en las heces, no tenemos que esperar a encontrarlas para tratar al animal. El tratamiento frente a los parásitos internos debe enfocarse a su prevención.

Protocolo de desparasitación en perros.

Cachorros: Han de ser desparasitados antes de comenzar la vacunación y, según el riesgo de parasitación que haya, se harán desparasitaciones sucesivas antes de las siguientes vacunas. Una vez finalizadas éstas, se seguirá la misma pauta que la recomendada para adultos.

Adultos: La desparasitación se realizará de manera periódica durante toda su vida, al menos cada 3 o 4 meses.

Protocolo de desparasitación en gatos.

Cachorros: Deben desparasitarse cada dos semanas entre las 6 y las 16 semanas de vida.

Adultos: Al igual que en los perros, se deben desparasitar cada tres meses aproximadamente.

La desparasitación no es una vacuna. En el momento de realizarla se eliminan los parásitos que están dentro del animal pero no previene futuras infecciones por lo que es recomendable seguir el calendario que establezca el centro veterinario.

No hay que olvidar que si tenemos varias mascotas en nuestro hogar hay que realizar la desparasitación de todas al mismo tiempo.

Repercusión de los parásitos internos en la salud de las personas.

Algunos parásitos internos pueden ser transmitidos a las personas y provocar enfermedades. Casi todos hemos oído hablar del quiste hidatídico, que es una enfermedad muy grave en las personas y que se transmite por el contacto con los huevos de la tenia Equinococcus granulosus.

La toxoplasmosis es otra zoonosis, especialmente importante para las mujeres embarazadas: se transmite por los huevos que pueden ir en las heces de los gatos infectados.

Sin embargo hay que recalcar algo MUY IMPORTANTE:  Tanto la hidatidosis como la toxoplasmosis se transmiten por contacto con los huevos de esos parásitos, que son eliminados por perros o gatos, pero no necesariamente por nuestros perros o gatos. A día de hoy, si tenemos a nuestros animales controlados, es más peligroso comerse una verdura, por ejemplo una lechuga mal lavada, que tener un perro o un gato en casa. Una verdura mal lavada sí que puede llevar huevos de esos parásitos y ocasionar el problema sin que hayamos tenido ningún contacto con un animal.

Cómo prevenir el contagio

-Evitar zonas donde haya acumulación de excrementos de animales.

-Si sospechamos que un animal puede estar contagiado evitaremos el contacto con éste.

-Lavarse las manos y la cara frecuentemente si convivimos con animales.

-No llevarse las manos a la cara tras haber estado tocando animales u objetos en contacto con ellos.

-Retirar los excrementos de manera inmediata o lo más rápido posible.

-Limpiar los utensilios y accesorios de nuestra mascota.

-Lavar frutas y verduras.

-No dejes que tus mascotas beban agua de zonas estancadas o donde hayan bebido otros animales.

Sin olvidar que aunque nuestros perros y gatos no salgan de casa es posible que puedan coger parásitos ya que nosotros mismos podemos introducirlos en el hogar a través de nuestros zapatos, por ejemplo. La desparasitación es un acto sencillo y con una sola toma se controlan la mayoría de los mismos.

Si queremos que nuestras mascotas disfruten de un completo bienestar tendremos que prestar atención a su salud.

La desparasitación interna forma parte de esa salud, no solo para el animal sino también para su dueño, y no debemos pasarla por alto, es más, debe convertirse en algo obligatorio.

Preguntad a vuestro veterinario de confianza por la pauta de desparasitación que mejor se adecua al caso de vuestra mascota y no olvidéis seguir sus instrucciones.