Buscar este blog

5 de agosto de 2014

RAZAS: KEESHOND


El American Kennel Club describe así la raza:

Grupo de no cazadores, raza reconocida en 1930.

Perro mediano y robusto, el Keeshond posee las características de otras razas del norte: expresión astuta, capa separada y cola poblada y “emplumada” llevada sobre la espalda. Su coloración es una mezcla de gris, negro y crema, con variaciones de más claro a más oscuro, y “antifaz” distintivo, marcas y sombras en el área de los ojos, incluyendo una delicada línea oscura desde el ojo hasta la oreja y cejas expresivas.



Breve historia

Prácticamente sin cambios en los dos últimos siglos, el Keeshond desciende de la misma línea ártica que el Samoyedo, Chow Chow, Elkhound noruego, Spitz finés y Pomerania. El Kees sirvió originalmente como perro de vigilancia en barcas fluviales, barcazas y granjas. Especialmente popular en Holanda a finales de la década de 1700, la raza se convirtió también en símbolo del Partido Patriótico Holandés, y su líder Kees de Gyselaer, que poseía un perro llamado Kees y por el que se nombró la raza. Cuando el partido Patriótico fue derrotado, el Keeshond se hizo raro en Holanda hasta que reapareció un siglo más tarde, esta vez también en Inglaterra y Estados Unidos.





Compañero cariñoso y de buen carácter, el Keeshond es extrovertido y amigable con la gente y los perros, y sigue el ejemplo de sus propietarios al dar la bienvenida extraños. Los perros de esta raza aprenden rápidamente y tienen mucha energía, por lo que requieren ejercicio diario. Es suficiente cepillarlos dos veces por semana.




Talla ideal: de 43 a 48 cms. de alzada.





Y esto es lo que nos cuenta Pilar García, apasionada del Kees, Samoyedo y Teckel:

Por mucho que se lea y te cuenten sobre el Keeshond, este pequeño-gran perro ha sido una grata sorpresa en mi vida, nunca deja de sorprenderme.

Su aspecto puede llevarnos a engaño: aspecto glamuroso, pelo exuberante, buen relaciones públicas... pero no es lo que a simple vista se ve.

Aunque puede vivir con una familia, es perro de un ÚNICO dueño, el "perro-garrapata". Siempre pendiente de su amo pero vigilante ante la presencia de extraños, no dudará en defender a su propietario ante una situación complicada.

Puede vivir en pequeños espacios, aunque no lo recomiendo para piso si no puedes dedicarle tiempo.




Bajo su aspecto rechoncho se esconde un perro valiente, ágil hasta límites insospechados, incansable (perfecto para practicar parkour canino). Un perro valiente, temerario, siempre al borde del precipicio, esto a veces hace que me lleve un buen susto.



Un perro NO APTO para personas sedentarias y escasas de paciencia.

Inteligente y fácil de adiestrar, pero cuidado: como buen Spitz, su carácter es especial, aprende rápido pero si algo no le divierte o no le interesa optará por sentarse, mirarte a los ojos, sonreír y se saldrá con la suya.



Perro extremadamente sensible, lo peor que le puede pasar es que su dueño le grite o le ignore.

Es el compañero perfecto, se adapta a las circunstancias, eso sí, siempre en compañía de su dueño.

Keeshond, una raza por descubrir, una raza para disfrutar. El perro que dará emoción a tu vida, no hay lugar para el aburrimiento con un Kees.



Nota: Las fotografías que ilustran este artículo han sido cedidas por Pilar García, que ha autorizado su publicación en este blog, y tienen todos los derechos reservados.