Buscar este blog

8 de septiembre de 2014

BENDITOS MESTIZOS


Me toca a mí, entre este gran maremágnum de razas, hablar de los perros mestizos. Los mestizos, ya sabéis, los chuchos sin alcurnia, pedigrí o real abolengo. Animales procedentes del cruce de dos o más razas que acaban desbocando en esos perros de aspecto diferenciado. Mis queridos mestizos. 

NANDA
Soy una gran defensora de los perros cruzados, pero reconozco que no es fácil hablar de forma genérica de una “raza” que en cierto modo las engloba todas. Así como en el caso de los perros con pedigrí, es más sencillo determinar los aspectos generales del carácter que tendrá el animal, el tamaño que alcanzará de adulto o incluso los cuidados en los que habrá que poner especial atención, estas tareas se complican con un perro mestizo. 

Conocer la ascendencia de los perros cruzados no es sencillo ni siquiera para los especialistas. Aunque en muchos casos podamos identificar al padre y la madre, a poco que uno de los progenitores también sea mestizo, la amplia variedad genética de la que proceden puede manifestarse en las camadas dificultando la “previsión” de características que poseerán esos cachorros. Y es que aunque acostumbramos a hablar de “cruces de” (cruce de pastor, de labrador, de mastín, de bóxer…) para referirnos a perros que se asemejan a alguna de las razas conocidas, habitualmente ignoramos su ascendencia. 

Es necesario reconocer que frente a esta situación los perros de raza podrían tener una ventaja competitiva, pero hay otros aspectos en los que los chuchos les toman la delantera a sus parientes con pedigrí. 


BREA

Sin querer entrar en discusiones estériles, vamos a recoger aquí los principales méritos de los mestizos:

Salud de hierro: los estudios realizados al respecto demuestran que los perros mestizos suelen gozar de una mejor salud y mayor longevidad que los perros de raza. El motivo tiene su base en la mezcla durante generaciones de individuos procedentes del mismo grupo genético dando lugar a una endogamia parcial que puede desarrollar determinados trastornos o enfermedades. 

Ojo y antes de que se me eche encima la caballería al grito de: pues yo tengo/tuve un yorkie/pug/pastor alemán/bóxer/ponga aquí la raza que más le guste y nunca tuvo el más mínimo problema de salud y vivió 18/20/22 años… aclarar que, aunque hay estudios que certifican que determinadas razas tienen una especial predisposición a una serie de enfermedades y/o trastornos (las más conocidas son la displasia en los pastores alemanes, la necesidad de cesárea en el parto del yorkshire terrier, las dificultades respiratorias y cardiovasculares en el bulldog inglés y francés…), esto no implica que necesariamente todos los individuos de esa misma raza la tengan que padecer. Significa únicamente que hay una serie de enfermedades con base hereditaria y/o bastante comunes a una raza determinada en comparación con otras, pero insisto no equivale a que todos los perros de raza tengan que tener una determinada enfermedad y/o una esperanza de vida más corta.

Mayor inteligencia: La cultura popular y algunos entrenadores caninos sostienen que los chuchainas son más inteligentes que los perros de raza, sin embargo no hay estudios que corroboren esta tesis habiéndose encontrado individuos de rápido y lento aprendizaje tanto en animales de raza como en mestizos.

Apariencia única: La variedad genética hace que al contrario de los perros con pedigrí donde se aprecian las mismas características físicas, los mestizos desarrollen todo tipo de apariencias haciendo de ellos perros únicos. Este aspecto es quizás el menos apreciado por algunos dueños que consideran la apariencia ambigua de los mestizos más un defecto que una virtud, pero para aquellos que no queremos tener un perro de serie nos parece una maravilla.

ROLAND
Finalmente insistir en la dificultad de generalizar las características de esta “no raza” capaz de englobar y mostrar las peculiaridades de cualquier perro. 

Como veis las diferencias con sus parientes aristócratas son nimias, y finalmente todo se resume en que un perro indiferentemente de cuál sea la carga genética que lleve sobre su lomo sigue siendo el leal compañero que nos acompaña. 

Solo por eso se merecen el hueco que se han hecho en nuestras vidas. No discriminemos a los perros mestizos por lo que son: un compendio de las mejores razas.

María y Javi