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5 de noviembre de 2014

CUIDAR UNA COLONIA FELINA II


Puede parecer que cuidar de una colonia de gatos requiere mucho trabajo y esfuerzo pero en realidad es bastante sencillo. Solo hay que tener en cuenta algunas cosillas para que nos resulte más fácil.

Es muy importante mantener buenas relaciones con los vecinos de la zona en la que está la colonia. Lo principal es explicarles que se pretende tener una colonia controlada en número (atrapar, esterilizar y devolver) y que estos no suponen un peligro de enfermedades ya que están siendo vigilados. Es decir, que no vean a los gatos como un problema y que si estos ocasionaran alguno, los vecinos puedan dirigirse a nosotros para intentar solucionarlo. Además, en ocasiones ¡hasta acaban ayudando! Por ejemplo, una de las vecinas les da la comida cuando yo no puedo ir o no estoy.

Aunque a los gatos les encanta la comida húmeda que viene en latas, el pienso es más barato e higiénico. Una vez hayan acabado de comer hay que retirar la comida sobrante y recoger la zona de desperdicios para evitar que atraiga a insectos u otros animales. Nosotros siempre les damos de comer a la misma hora, y como ellos son más precisos que un reloj suizo, allí están esperando a la hora exacta. Así comen todos a la vez y es más fácil limpiar después.

El otoño y el invierno son épocas tranquilas, más o menos la colonia se mantiene igual y es un buen momento para atrapar, esterilizar y devolver los gatos a la colonia. El mayor inconveniente de esta época del año es el frío y la lluvia, hay que ingeniárselas para poder poner la comida en un sitio que no se moje y que tengan un lugar donde resguardarse.

En primavera y verano es la época de celo y si no se ha podido esterilizar antes, es cuando comienzan los mayores problemas que son las peleas de gatos, lo que conlleva heridas e infecciones, el marcaje y las camadas a tutiplén. En este momento es cuando nos hacemos amigos del veterinario, que es como el dentista (cuanto menos nos veamos en la clínica mejor),  pero que tanto nos ayuda.

Si os animáis a haceros responsables de una colonia felina os llevaréis una doble satisfacción. Por un lado estáis ayudando a mejorar la calidad de vida de los gatos y a la vez reduciendo los problemas que se generan del descontrol de los gatos callejeros y así mejorando el entorno en el que vivís todos.
Susana González Tuya