Buscar este blog

17 de noviembre de 2014

INICIANDO UNA NUEVA ETAPA II. ROMPIENDO UNA LANZA A FAVOR DE LOS GATOS.


Cosas que debes saber

Los gatos adultos son los grandes olvidados de la adopción. Su particular carácter y unas cuantas patrañas, convierten a los gatos adultos en candidatos a la cadena perpetua.

Vamos a intentar romper una lanza en su favor insistiendo en las claves de una adaptación exitosa.

Al igual que los perros, los gatos necesitan un período de adaptación a su nuevo hogar, lo que no implica que el animal vaya a mantener siempre el mismo comportamiento.

Los felinos son animales muy territoriales y los cambios de ubicación les afectan profundamente. Un gato necesita conocer el lugar en el que vive para sentirse seguro por lo que los primeros días suele mostrarse asustado y tiende a ocultarse. 
Que un gato se pase al principio la mayor parte del tiempo escondido, no quiere decir que te odie. Sino simplemente que está aterrado ante el cambio y necesita un lugar desde el que parapetarse y sentirse seguro. Déjalo estar y poco a poco recuperará la confianza en sí mismo y se irá acercando a ti. No intentes acortar los tiempos de adaptación si no quieres que el felino reaccione de forma negativa, déjale su espacio hasta que sienta que puede fiarse de ti, él solo saldrá de su escondrijo y empezará a reclamar tu cariño cuando sienta que eres de total confianza.

Es recomendable que le proporciones a su llegada un lugar apartado del resto de inquilinos (animales o humanos) donde encuentre cubiertas sus necesidades básicas (cobijo, alimentación, agua e higiene). Un gato recién llegado no suele tener ganas de jugar, pero no está de más que encuentre a su disposición sus nuevos juguetes para cuando se sienta afianzado en la casa. Lo ideal es que el animal disfrute de un ambiente tranquilo y con ausencia de ruidos.

Es normal que busque el lugar más recóndito de la habitación para desaparecer de tu vista, pero no debes forzarlo a salir de ahí. Un gato asustado puede reaccionar con agresividad a causa de su miedo. Déjalo que coja confianza por sí mismo, y él mismo abandonará su cubil.




Los adoptantes suelen ser reacios a acoger a un gato adulto, la apariencia angelical de los cachorros no ayuda a los habitantes más antiguos de la gatera. Existen también una serie de ideas preconcebidas acerca de la adaptación de los felinos a sus nuevos hogares, pero éstas no suelen ser ciertas.

El gato es un animal de carácter desconfiado lo que hace que en ocasiones su acomodación requiera más tiempo del que sus adoptantes consideraban en un principio. Sin embargo, la paciencia es clave en la adecuación de los animales adultos. Es importante desterrar el mito de la edad de los gatos como un aspecto clave para su adaptación. Ésta no depende de los años que tenga el animal sino de su carácter y de su experiencia vital. Un gato que haya estado en contacto toda su vida con humanos necesita su compañía para llevar una vida plena, por ello se acomodará con facilidad a una nueva familia y en un corto espacio de tiempo. Los animales adultos y/o ancianos son además más tranquilos y sosegados, lo que facilita su incorporación al hogar y reduce su período de adaptación.

Las características de los gatos: su capacidad lúdica y su carácter juguetón no se pierden con los años sino que se mantienen a lo largo de toda su vida, por lo que un animal adulto nos proporcionará también esos grandes momentos en que nos hacen sonreír viéndolos perseguir una mosca o retozar con una bola de papel. La edad tampoco limita su inteligencia por lo que puedes estar seguro que un gato adulto puede aprender las mismas cosas que un cachorro.

Entre las ventajas de adoptar un animal adulto se encuentra la de conocer de antemano su carácter y personalidad, saber cuáles son sus gustos, manías y preferencias nos ayudará a encontrar el compañero de piso idóneo. Si previamente ya tuvo una familia podrás tener la suerte de conocer un gato ya educado, que se sabrá al dedillo las reglas del juego: esto no se rompe, aquí no se afila uno las uñas… Si por el contrario no ha tenido la suerte de conocer una familia, te sorprenderá lo rápido que pueden aprender las nuevas normas.

Los gatos que habitualmente acaban en las protectoras suelen ser animales desterrados de sus hogares. Para ellos supone un verdadero trauma verse en esa situación que no alcanzan a comprender, su adaptación a los refugios suele ser larga y difícil y para su desgracia suele pasar mucho tiempo hasta que se les brinda una nueva oportunidad.

Hay muchos motivos para adoptar a un gato adulto, pero la más importante si ya te has fijado en uno de ellos, es no dejarte llevar por prejuicios o ideas preconcebidas. Probablemente tú seas uno de los últimos trenes que pasarán para ese animal. La mayor parte de estos animales, invisibles en su mayoría, acaban en la gatera sin tener ninguna responsabilidad sobre su destino. Aislados de sus antiguas vidas, lejos de sus seres queridos y rodeados de nuevos congéneres y desconocidos pasan sus últimos años confundidos y aterrados, la mayor parte de ellos deprimidos.

La próxima vez que te plantees adoptar un gato, no deseches la idea, ni le des carpetazo si no encuentras disponible la última camada. Los gatos adultos siguen esperando su oportunidad. Una vez que te ganes su confianza te recompensarán con creces durante el resto de su longeva vida.