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5 de diciembre de 2014

LEUCEMIA FELINA


Es un cáncer de las células sanguíneas, denominadas linfocitos, es decir es una leucemia causada por un virus que infecta a los gatos.

El VLFe se transmite entre los gatos infectados a través de la saliva o las secreciones nasales. Si no es derrotado por el sistema inmune del animal, el virus puede llegar a ser mortal.

SÍNTOMAS
Los signos y síntomas de la infección del virus de la leucemia felina son bastante variados e incluyen pérdida de apetito, deficiencias en el pelaje, infecciones de la piel, la vejiga y el tracto respiratorio, enfermedades bucodentales, convulsiones, linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos), lesiones en la piel, fatiga, fiebre, pérdida de peso, infecciones bucales,, dejar de usar la caja de arena,  aseo pobre, enfermedades bacterianas y virales recurrentes, anemia, diarrea, etc.

TRANSMISIÓN
Los gatos infectados con VLFe pueden ser focos de la infección.

La transmisión del VLFe se produce principalmente a través de la saliva durante los comportamientos agresivos (mordiscos/luchas) o los intercambios de fluidos corporales en los contactos sexuales. Se cree que los demás contactos sociales tales como compartir comederos o los cuencos del agua y el aseo mutuo, representan un bajo riesgo de trasmisión. Los gatitos pueden nacer con el virus, habiéndolo contraído de su madre en el útero o en la lactancia.

Existen numerosas evidencias que el VLFe no se transmite a los humanos ni a los perros. Es un virus específico de los felinos y no infecta a otros animales, tales como perros (de hecho, al parecer no hay ninguna versión canina de esta enfermedad).

La incidencia de la infección es mucho mayor en los gatos de ciudad, callejeros o mascotas, que en los gatos rurales. Esto se debe a la densidad de población y la cantidad de contactos que los gatos tienen unos con otros.

PREVENCIÓN
Dado que el virus de la leucemia felina es muy débil y muere a las dos horas en un ambiente seco (aunque puede sobrevivir semanas en un ambiente húmedo como el arenero), la incidencia de transmisión se reducirá considerablemente si se observa una higiene estricta.

Existen vacunas para la prevención del VLFe. Como sucede con todas las vacunas, su eficacia no se puede asegurar al 100%, por lo que los veterinarios no suelen recomendar la convivencia entre gatos positivos y gatos negativos, aunque estos estén vacunados y la vacuna proteja con garantía a un porcentaje muy alto de gatos. La mayoría de los veterinarios recomienda también vacunar contra el VLFe a todos los gatos, especialmente aquellos que tienen acceso al exterior, pero también a los que no salen de casa.

Existen tests de distintos tipos para comprobar si un gato está infectado con el VLFe. Realizar estas pruebas es importante en caso de que se vaya a introducir un nuevo gato en una casa donde haya otros gatos residentes por el riesgo de contagio, y también cuando no haya más gatos para poder responder con rapidez a los problemas de salud que se presenten en caso de que el gato haya contraído el virus. El test debe realizarse por tanto a todos los gatos susceptibles de haber estado expuestos al virus, especialmente aquellos de origen desconocido (recogidos de la calle o de una protectora, comprados en una tienda, nacidos de gatas “de exterior”...). Es importante confirmar tanto los positivos, repitiendo el test al cabo de varias semanas, como los negativos en el caso de gatos que presenten sintomatología que pueda estar relacionada con el virus de la leucemia felina.

TRATAMIENTO
Lo esencial para cuidar a un gato positivo en el VLFe es protegerle de la exposición a otras enfermedades, asegurar una buena nutrición, vacunarle regularmente contra otras enfermedades, evitar situaciones de estrés, controlar los parásitos internos y externos y el tratamiento temprano de cualquier síntoma que aparezca.
Aunque no existen tratamientos específicos para la leucemia felina, algunos medicamentos, como el interferón y otros inmunoestimulantes pueden ser de utilidad para mantener el sistema inmunológico del gato en buen estado. El veterinario indicará los tratamientos apropiados para los distintos síntomas y enfermedades que puedan presentarse.

CONVIVENCIA CON UN GATO POSITIVO A LEUCEMIA
Los gatos positivos en el virus de la leucemia felina pueden vivir entre varios meses y varios años. Aunque hace años se recomendaba la eutanasia para los gatos positivos, no hay ninguna razón para hacerlo cuando estos gatos pueden vivir largos periodos de tiempo sin presentar ningún síntoma. La adecuada colaboración de dueños y veterinarios puede también ayudar a mantener una buena calidad de vida cuando comiencen a presentarse problemas. Hay que tener en cuenta, no obstante, que no es conveniente que convivan con gatos negativos y tampoco que tengan libre acceso al exterior. La única razón de estas recomendaciones no es evitar la transmisión del virus, sino también prevenir el peligro de que contraigan enfermedades o parásitos que comprometan su delicada situación.

Servicios Veterinarios de Amigos del Perro



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