5 de mayo de 2015

ALIMENTACIÓN DEL PERRO 3



TIPOS DE COMIDAS PARA ANIMALES DE COMPAÑÍA

Se puede alimentar a nuestros perros con comida casera o bien con productos comerciales, aunque estos últimos son los más utilizados, existe una corriente de dar a los perros comida más aproximada a lo que sería su alimentación en un estado natural y así surge la dieta BARF de la que hablaremos más adelante.

No podemos olvidar que la alimentación animal no es igual a la humana por lo que las necesidades de nutrientes deben adaptarse a cada especie, en nuestro caso a la canina.

Comenzamos clasificando de manera general los productos comerciales en:

-          Productos genéricos
-          Marcas privadas
-          Marcas populares
-          Marcas Premium

La calidad de estos productos va de menor a mayor, así los productos genéricos son aquellos que no tienen una marca determinada y que se producen y comercializan a nivel local o regional con el fin de abaratar los costes al máximo. No suelen tener una formulación exacta ni constante pues la disponibilidad o no de ingredientes depende de lo que se produzca en la zona donde se fabrican. Es posible que tengan exceso de ciertos nutrientes y carencia de otros. No suelen tener control de calidad.

Las marcas privadas son comercializadas por empresas que aprovechan productos de su negocio principal para elaborar pienso a un menor coste con su propia marca, por ejemplo cadenas de cereales. 

A no ser que se esté totalmente seguro de que el producto tiene una calidad adecuada. Es mejor evitar estos dos tipos de preparados.

Las marcas populares en su mayor parte tienen una fórmula variable, ya que los ingredientes varían según su disponibilidad y coste en el mercado. Los fabricantes suelen poner el énfasis en la palatabilidad y no en las propiedades nutritivas del producto. Lo primero que miran los propietarios a la hora de seleccionar una marca popular es su coste y palatabilidad; si un producto es barato, el perro lo come bien, no produce heces blandas y no experimenta ningún deterioro que pueda ser achacado a su alimentación, tendremos a un dueño satisfecho. Respecto a la nutrición, la percepción general es que más es mejor y las marcas populares se fabrican para que cumplan esta creencia y su publicidad va dirigida a potenciar estos aspectos.

Las marcas Premium hacen de los aspectos nutritivos del producto su fuerte, de manera que el producto potencie un buen estado de saludo del perro, alargando su vida y su rendimiento. La formulación es fija lo que implica un mayor precio, sin embargo como tienen más nutrientes y estos son más digeribles, el perro cubre sus necesidades con menos cantidad y por tanto el coste se compensa parcialmente.

Para poder evaluar qué darle a nuestro perro es necesario analizar la calidad del producto que adquirimos, para ello comenzamos con la etiqueta que facilitan información sobre el nombre del producto, el peso neto, el análisis químico (no garantiza que el producto contenga exactamente las cantidades que constan en la etiqueta, si no que marcan un mínimo), lista de ingredientes (suelen aparecer en orden decreciente con respecto del peso de cada uno de ellos), nombre y dirección del fabricante y/o distribuidor y una descripción de las características nutritivas del producto y el animal al que va destinado.

También hay que evaluar físicamente el producto, por ejemplo en el caso de alimentos enlatados hay que desechar inmediatamente aquellas latas que presenten un abombamiento o que al abrirla nos dé mal olor, se puede echar el contenido en el comedero y observar de qué está hecho, un alimento de buena calidad suele tener una textura no uniforme y se pueden identificar los granos de cereales, trozos de carne, etc. En los productos de mala calidad se identifican tendones, trozos de vasos sanguíneos, etc. que indican que en su composición hay subproductos animales.

Los alimentos secos pueden también evaluarse en función de su textura, si el paquete está manchado de grasa es que el empaquetado es deficiente y no está aislado el alimento de exterior, si al extender una cantidad se observan trozos desmigados, es indicativo de una baja calidad, y el enmohecimiento fácilmente reconocible por su aspecto blanquecino o azulado en la superficie del alimento.

También se puede obtener más información sobre el producto recabándola del fabricante o preguntando a nuestro veterinario.



Lola Moreno
Formadora del curso «Adiestramiento de base y educación canina». Educadora canina y Entrenadora de perros de trabajo y utilidad acreditada por el Principado de Asturias.





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