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20 de julio de 2015

TROY RESPONDE: EL PERRO SOBRA

Ya estoy aquí otra vez. Muchos congéneres peludos están preocupados por los abandonos, aún más en verano, cuando algunos se ven expulsados de su familia porque los humanos se van de vacaciones. También, por casos como el de un compañero, otro perro que estuvo durante un tiempo en la misma casa de acogida que yo, hasta que una familia le adoptó; después de dos años, sus adoptantes han tenido un hijo y ya no le quieren, tienen mucha prisa por deshacerse de él, y dan unos días de plazo a la protectora que se lo entregó para llevárselo.

Es verdad que incumplen el contrato que firmaron, como me habéis dicho algunos, pero si lo matan ¿de qué le servirá demostrar que se incumplió el contrato? Quizás castiguen a sus adoptantes, pero...

No es fácil entender que los humanos que te adoptaron, cuidaron y alimentaron durante tanto tiempo ahora estén deseando deshacerse de ti. Cualquier perro piensa que ha hecho algo malo y por eso lo echan, es inevitable y doloroso. Pensar que no te merecen y que son unos irresponsables a los que no les importas nada y que nunca te quisieron duele aún más... ¡Es tan difícil consolar a un perro que se encuentra de pronto en esta situación! 

Y algunos tienen suerte, una suerte relativa: consiguen otra familia, una casa de acogida, un albergue de animales (no una perrera, sino un albergue, de esos donde te tratan bien y te dan de comer y no llaman "eutanasia" a matar perros para no tener más de los debidos). Estos perros lo pasan mal, muy mal, porque todo su mundo se derrumba y no entienden el motivo. Nadie se lo puede explicar, pero aún si se pudiera, ¿cambiaría eso algo? Te han abandonado, ya no te quieren, quizás nunca te quisieron; te robaron la oportunidad de encontrar una familia que pudiera quererte para siempre cuando aún eras un precioso cachorrito peludo y adorable, de esos que le gustan a todo el mundo. Y ahora eres un perro adulto, ya no tan adorable, con la educación que esa familia que no te quería te haya dado o dejado de dar, y muy triste e incapaz de confiar en los humanos otra vez. Encontrar otra familia es mucho más difícil para ti ahora que cuando eras una bolita peluda.

Por favor, amigos peludos, no os angustieis pensando que os podría pasar a vosotros. Estoy seguro de que vuestros humanos os quieren tanto como a mí la mía, saben que vuestra vida depende de ellos y no os abandonarán. Procurad, si podéis, ayudar a los que se encuentren en esa situación y tratad de consolarles, aún tienen otra oportunidad de encontrar un hogar donde, esta vez, les quieran de verdad.

TROY
 
 www.amigosdelperro.org