17 de marzo de 2016

COMO ELIMINAR EL OLOR A ORINA DE NUESTROS ANIMALES

La orina de los gatos y perros tiene un olor intenso a amoníaco y en el caso de los machos sin castrar el olor puede ser aún más intenso debido a las hormonas sexuales. El olor de la orina se puede volver más penetrante y desagradable también en el caso de infecciones de las vías urinarias.

Independientemente de buscar el origen de esta conducta, porque el gato orina fuera de la bandeja y porque el perro orina en casa, el olor de la orina estimula que ambos vuelvan a hacerlo en el mismo lugar, dando lugar a un círculo vicioso que normalmente vuelve locos a los propietarios de animales domésticos.

Y la cuestión es, una vez determinado el origen del problema y aportando solución al mismo (ya que puede ser un trastorno de conducta o una enfermedad urinaria, entre otros motivos), ¿cómo podemos hacer para quitar el olor a orina?

En primer lugar, recordad no utilizar nunca limpiadores con amoníaco, ya que este incrementa el olor a orina y estimula aún más la tendencia al marcaje en la misma área.

Normalmente tendemos a utilizar la lejía diluida en agua en la idea de desinfectar la zona y pensando que su penetrante olor ahuyentará a nuestro amigo peludo, pero ¡al contrario! Los gatos se ven estimulados a hacer sus deposiciones en sitios donde huela a lejía, con lo que hemos agravado nuestro problema, y los perros vuelven a marcar, para matar ese olor y dejar el suyo propio.

Una solución puede ser cambiar la lejía por vinagre, los gatos huyen del olor a vinagre y en general del olor a cítricos, por lo que estaremos desinfectando y evitando que repitan el marcado, y los perros tampoco son “amigos” de dicho olor, no se sienten estimulados a marcar de nuevo donde huela a vinagre.

Para empezar, puede ser una solución. Pero si esto no funciona tenemos que irnos a otro tipo de soluciones, utilizando limpiadores enzimáticos que suelen ser los más efectivos.

Un limpiador enzimático es un tipo de agente limpiador biodegradable y de nula toxicidad que utiliza enzimas naturales para disolver las manchas. Estos agentes limpiadores no se limitan a un determinado tipo de producto sino que se pueden encontrar en diversos productos de limpieza para el hogar y de higiene personal, como detergentes para ropa, limpiadores para alfombras o líquidos para lentes de contacto.

Por lo general en las tiendas de productos para animales se pueden encontrar productos específicos para eliminar el olor a orina, cada producto debe aplicarse según indica el fabricante. Unos se diluyen y otros no, unos se aclaran y otros solo se dejan secar, eliminando el exceso de producto tras un tiempo de reposo.

En algunos supermercados se pueden encontrar detergentes enzimáticos para lavar la ropa, y por lo tanto son aptos para limpiar y eliminar el olor a orina, recordando siempre que hay que diluirlos aprox. Un 10% de producto y un 90% de agua. Se puede colocar esta solución en un spray y proceder a su utilización, pulverizando la mancha de orina, frotando posteriormente con un papel absorbente, aclarando con agua y secando con otro papel absorbente Para finalizar rociando la superficie con alcohol y dejando secar durante una media hora aprox., tras lo cual deberíamos secar el resto de humedad usando por ejemplo un secador de pelo.

Los papeles absorbentes deben retirarse de la casa inmediatamente y durante el proceso de limpieza ni el gato ni el perro deberán acceder a la zona.

Y hay que recordar que antes de iniciar cualquier proceso de limpieza hay que retirar el exceso de orina que quede en el mueble con un papel absorbente, sin presionar para que ésta no penetre aún más en el tejido, siendo detectado el olor por nuestro amigo y entrando en un círculo vicioso difícil de romper. Por eso es tan importante limpiar las manchas de orina en el mismo momento en que las encontremos.

Como consejo final, no hay que olvidar que siempre se debe probar el producto en una zona pequeña y que no se vea por el riesgo de alterar el color o estropear el material del mueble dañado.


Sin embargo no olvides hablar con tu veterinario porque puede que este tipo de conducta tenga un origen que sea necesario tratar bien a nivel físico, porque tenga una enfermedad que requiera tratamiento, o bien a nivel de conducta, hablando con un etólogo para que te dé las pautas necesarias que eviten estas conductas en el futuro.