3 de mayo de 2016

YA SÉ CUÁL ES MI PROBLEMA - KIRA

¡Hey! ¡Aquí estoy otra vez! ¿Qué tal estáis? Yo hoy estoy un poquito triste porque creo que ya sé cuál es mi problema... Del que os hablaba el otro día, ¿os acordáis? Eso de que los perros cruzaban de acera al verme, y que sus papis me llamaban peligrosa. No estaba segura, pero sí. Resulta que el problema es que soy un Pitbull. Yo no lo sabía, pero parece ser que los que somos eso, somos... ¿Cómo dicen? Perros (eso lo sabía), Potencialmente (que debe ser como: muy mucho, demasiado, o algo así) Peligrosos (que quiere decir que somos muy malos y nadie quiere acercarse a nosotros. Lo he tenido que mirar en el Guaugle, el Google de los perros, porque mamá no quería decirme qué significaba...).



La verdad que no me ha gustado, ni un pelo blanco de mi cuerpo, saber que piensan eso de mí. Si yo tuviera que ser "potencialmente" algo, sería... "potencialmente" juguetona, o "potencialmente" besucona, o "potencialmente" blanca, o "potencialmente" trasto, como dice mi mami. Pero no creo que potencialmente peligrosa sea un rasgo que me defina. Aun así, tengo que vivir con eso. Me hacen ir atada siempre, como mucho puedo ser libre los dos metros que dé de sí mi correa. Por la calle veo muchos perros que están sueltos, hacen lo que quieren y nadie les dice nada. Qué suerte.

Si estoy en cualquier lugar público, o lo que es lo mismo, siempre que salga de mi casa, tengo que llevar un incómodo complemento. No es ni un bolso, ni un collar, ya me gustaría. Es un bozal. No lo entiendo. Yo no muerdo. Solo doy besitos. En cambio otros perros sí que me muerden a mí. ¿Y su bozal? Ellos no son potencialmente peligrosos, claro, son potencialmente suertudos. 

Todos los que me ven ir con bozal se piensan que soy mala y por eso no se quieren acercar a mí. A mí me encantan los niños, pero sus padres me ven, y temen si me dan una caricia. ¡Pero señores! Yo no llevo eso porque sea mala, lo llevo porque me obliga una ley, y porque no les gusta verme feliz. Mi mamá siempre me enseñó, desde bien pequeña, que tengo que ser buena. Ella me da muchos mimos, y a mí me encantan, así que yo le doy muchos lametones, aunque a veces creo que me paso, porque dice algo así como "Kira por favor ¡ya! ¡que no respiro!". Pero nunca haría nada malo, ni a mis amigos perritos, ni a mi mami, ni a sus amigos humanos, ni siquiera a sus enemigos. A mí me gusta todo el mundo, con poco me conformo, la pena es que yo no le guste a todo el mundo.




No creo que la maldad vaya en la raza. La maldad va en uno mismo, da igual si eres de aquí o de allá. A los humanos no les gusta que les encasillen por pertenecer a una raza, y a los que lo hacen les dicen que son racistas. Creo que conmigo también sois un poco racistas. Y perdonar por decíroslo así, pero... Si cuando me ves, solo ves una raza, y no ves mi corazón... Estás siendo racista conmigo. Otros perros como yo, han hecho cosas feas, pero no creo que ellos quisieran. Porque a nosotros solo nos gusta jugar. ¿A ti te gustaría que en el recreo, te pusieran tus padres a pelear cuchillo en mano contra un amigo tuyo hasta que uno de los dos murierais? No creo... Pero si te obligaran... Si te dijeran que eso es para lo que has nacido, o que eso es lo único que sabrías hacer... Seguro que lo harías. 

A nosotros nos ha pasado eso. Un grupo de padres malos, decidieron que éramos buenos para ser malos. Qué paradoja. Que nuestro deber en la vida era luchar a muerte contra nuestros amigos. Y nos enseñaron a eso. A matarnos los unos con los otros. Y por lo que oigo en la tele de mi mami, día a día pasa eso... pero entre los humanos. Se matan unos a otros... Así que, quizá estaría bien pensar, que los únicos que disfrutan de eso, son ellos. Nosotros no. 

Nosotros disfrutamos con una pelota, con una salchicha, o dos, o tres... Con un palo, con un calcetín... Con lo que sea... Menos con las peleas. 
Puede que aún sea muy pequeña y no sepa muchas cosas de la vida, pero esta la tengo muy clara. 
Mi mamá también está segura de esto, además, siempre se enfada mucho cuando se habla de este tema. Así que no le digáis que os lo he contado.




¡Guau! ¡La encontré! ¡Mi pelota! Os dejo que tengo mucho que morder. Tranquilos, es solo a la pelota, que os veo venir. Es un truco para que mami me compre otra... Si es que... ¡Soy muy lista!

Sara Teleña