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11 de julio de 2016

BUSCANDO A NEMO Y PONIENDO EN PELIGRO A DORY: O COMO EL SER HUMANO NO TIENE REMEDIO

Supongo que si hablo de Buscando a Nemo, prácticamente todo el mundo sabe de qué estoy hablando, pero por si hubiese algún despistado, contextualizo:

Buscando a Nemo es una película de animación (vamos lo que vienen siendo los dibujos animados de toda la vida) estrenada por los estudios Pixar en 2003 con gran éxito comercial. Nemo es un pez payaso, al que un buzo secuestra en mar abierto, ante los ojos de su aterrorizado padre. Marlin, el padre de la criatura, comienza una impredecible búsqueda, ayudado por Dory, una desmemoriada pero encantadora cirujano azul, con quien atravesará un océano repleto de peligros hasta llegar Sidney en pos su hijo.


NEMO Y DORY

Aunque es poco probable que un pececillo busque incansable a su prole, Buscando a Nemo, intenta mostrar el perjuicio que la adquisición de mascotas exóticas tiene para la fauna marina. Además de apelar al sentimentalismo (un padre viudo, en busca de su hijo que para más inri tiene una discapacidad al tener una aleta menos desarrollada), pretende mostrar los efectos que la captura ilegal de especies y su tenencia en espacios inadecuados tiene para los animales que la sufren. Los peces de pecera, son representados como afectados por distintos desequilibrios psíquicos como consecuencia de su encierro en el acuario: un pez con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) obsesionado con las burbujas, otro con alteraciones mentales que cree que su reflejo en el cristal del acuario es su hermana gemela, un tercero con verdadera ansiedad por los gérmenes y la limpieza…

Pese a lo que pueda parecer tras este breve retraso, todos los personajes y aventuras, conforman una película tierna, amable, divertida y con final feliz, que pretende educar a los más pequeños en el respeto por la vida en libertad.

Pez payaso (Nemo)

Pues bien, se ve que aunque el mensaje intenta ser claro y conciso, no lo hemos pillado. Según varios estudios, tras el estreno de la película en 2003, se disparó la demanda de peces payaso (como Nemo) y la de peces cirujano azul (como Dory) y por tanto se ha duplicado el volumen de capturas ilegales, sobre todo en el caso de los peces como Dory, cuya cría en cautividad es muy dificultosa.


La noticia salta a los medios, porque esta semana se prevé el estreno de la segunda parte de la película, en este caso Buscando a Dory, y temen que su éxito repercuta en una nueva devastación de la flora y fauna marina…

Pez cirujano azul (Dory)

Y yo me pregunto ¿pero qué es lo que no se ha entendido de esta película?, ¿Dónde tiene la lógica esta gente? ¿Tras ver Bambi, se llevaron a sus criaturas a cazar ciervos?

En serio, no doy crédito, el principal propósito de la película es precisamente concienciar en contra de estas capturas, ¿Cómo es posible interpretarla totalmente a la inversa?


Pixar, no sé, hazles un croquis, tras la película poned un cartel con letras bien gordas que diga: DEJAD A DORY Y A NEMO VIVIR EN PAZ. ¡NO A LAS ESPECIES EXÓTICAS EN ACUARIOS! ¡NO A LAS CAPTURAS ILEGALES!… A ver qué pasa…