23 de marzo de 2017

¿SÓLO HAY VOLUNTARIOS EN LAS PERRERAS?

EL VOLUNTARIADO SEGÚN EL PRISMA DE XIXÓN SÍ PUEDE.

A la vista de las afirmaciones totalmente infundadas vertidas por Xixón Sí Puede en relación con el desarrollo de labores de voluntariado en el depósito de animales de Serín y que han concretado en un reglamento de voluntariado, comenzaremos diciendo que son falsas, y que las informaciones que aportan personas que no son voluntarias no se pueden poner en boca de los voluntarios que están indignados con ellas y con la postura de dicho partido político.

De todos modos, no vamos a entrar en una guerra de “yo dije”, “tu dijiste” y suma y sigue, este tipo de cosas son poco productivas y se necesita producir, así que este artículo va sobre ese Reglamento de Voluntariado que ha propuesto Xixón Sí Puede y del que, tras su análisis, conoceréis nuestra opinión.

Vaya por delante que en Asturias está vigente desde el año 2001 la Ley del Voluntariado (Ley 10/2001, de 12 de diciembre, del Voluntariado), a la que tienen que someterse todas las normativas de menor rango, y obviamente entre ellas las Ordenanzas Municipales. Este es un recordatorio para los que han redactado esos folios del Reglamento de Voluntariado, que esperamos no sea más que un primer borrador.

Esta ley recoge lo que es el voluntariado, lo que son las entidades de voluntariado, los principios básicos que rigen el voluntariado, y la organización del mismo.

Entre otras cosas indica que las entidades de voluntariado tienen que tener una serie de características pero en ningún caso se obliga a las entidades que cumplen esas características a tener voluntarios/as.

Hay que resaltar que en todo caso la prestación de actividades de voluntariado es un acuerdo entre la persona y la entidad que la admite, acuerdo que se traduce en un contrato de voluntariado, de duración determinada y con una serie de compromisos por ambas partes.

Lo relativo a los principios del voluntariado, base de toda actividad que se precie de denominarse como tal son: la libertad, la solidaridad, la participación, la gratuidad, la autonomía de los poderes públicos, el compromiso y la complementariedad respecto a las actividades desarrolladas por las administraciones.

Con este marco normativo vamos a estudiar el documento denominado “Reglamento del Voluntariado del Ayuntamiento de Gijón” elaborado por Xixón Sí Puede, documento que podéis leer en su totalidad en el adjunto.

Si no puedes ver el archivo adjunto, prueba aquí.

Se inicia esta propuesta de Reglamento definiendo la persona voluntaria, incluyendo en la definición a aquellas personas que dedican “parte de su tiempo a actividades a favor de la comunidad” y a partir del artículo dos sólo se habla del voluntariado con animales, ninguneando e ignorando a los miles de voluntarios que desarrollan actividades de manera solidaria, gratuita y con gran generosidad con multitud de colectivos, como por ejemplo con víctimas de violencia doméstica, con personas en riesgo de exclusión, con niños y jóvenes procedentes de familias desestructuradas, con enfermos/as de cáncer o de otras terribles enfermedades y sus familiares, etc. etc. etc.

Para Xixón Sí Puede solo hay un voluntariado digno de tener en cuenta en su Reglamento, aquel que se relaciona con animales. Sin palabras.

Por otro lado, en todo el reglamento no se habla de ninguna entidad por lo que, a falta de concreción, afecta a todas las entidades de protección animal del concejo, aunque como tampoco define (como debería hacer) el ámbito de aplicación ni en lo que se refiere a la geografía ni a las entidades ni…… o sea, que les falta un artículo como mínimo.

En el siguiente artículo se dedica a realizar una relación exhaustiva de las actividades que deben desarrollar dicho voluntariado en las entidades de  protección animal, supuestamente no deben suplantar a los trabajadores sino ser supervisados por ellos. Pero dentro de esa relación, suponemos redactada con ayuda de esos supuestos voluntarios, faltan muchas cosas que sí hacen los voluntarios/as y que complementan y no sustituyen a las tareas que obligatoriamente tienen que ser desarrolladas por los trabajadores, dado el nivel de responsabilidad y complejidad de las mismas.

Obviamente esos supuestos voluntarios/as solo conocen de las protectoras la realidad que les ha tocado, y entre ellos y el equipo de Xixón Si Puede parece que no han sido capaces de realizar una abstracción que realmente suponga una mejora y enriquecimiento de la situación de los animales en los albergues.

Asimismo parece que ignoran el hecho de que el personal de los albergues ha de disponer porque así lo indica la normativa del Principado de Asturias de unos conocimientos debidamente acreditados y desdeñan su experiencia y saber hacer a la hora de procurar el bienestar de los animales y la gestión de las entidades de protección animal.

Llegan al punto de indicar hasta el número de perros que puede pasear cada voluntario/a!!! Y aquí entramos en un terreno muy peligroso porque solo los responsables puede evaluar eso, tanto en lo que se refiere a la persona voluntaria y su experiencia, como al perro o perros en cuestión, que siendo o no considerados potencialmente peligrosos, como todos sabemos su peligrosidad no la da la raza ni una ley, si no su carácter, su educación y sus experiencias en relación con los humanos y con otros perros.

Y a partir del artículo cinco obvian totalmente los principios del voluntariado porque depositan en el Ayuntamiento de Gijón la responsabilidad de la selección, aseguramiento y formación. ¿Dónde queda aquí el principio básico del voluntariado que salvaguarda la autonomía del mismo respecto de los poderes públicos? ¿Esto significa que las entidades de protección animal que deseen disponer de voluntarios tendrán que solicitarlo al ayuntamiento y este les proveerá de dicho voluntariado? Claro que en este escenario puede que se consiga el efecto contrario, esto es, que las entidades de protección animal del concejo de Gijón, habida cuenta de que no pueden seleccionar a sus voluntarios/as decidan prescindir de esta figura con el consiguiente deterioro de la atención a los animales (ya que el contratar personal supone un desembolso que muchas no pueden permitirse) y que podría llegar a la desaparición de las mismas.

En conjunto el texto, ya desde su título que no responde al contenido, adolece de toda intención de abordar el tema desde una perspectiva seria. Parece un texto redactado en mitad de una pataleta infantil por un grupo de personas que ni siquiera son voluntarios del depósito de animales de Serín como nos quieren hacer creer,  desde Xixón Sí Puede. La imagen del conjunto es de un texto al que no se le ha dedicado un mínimo de cariño y de atención, que no se ha consultado la normativa de aplicación, es un texto pobre, parece improvisado. No es digno de un partido político que suponemos aspira a gobernar en el concejo.


En resumen, esta propuesta de Reglamento (vamos a llamarlo así para no avergonzar a nadie) requiere una revisión que parta de un estudio serio sobre el voluntariado en el concejo de Gijón, debería ser un Reglamento real del voluntariado en el concejo, que regule de manera seria y enriquecedora la prestación de un conjunto de actividades que están siendo desarrolladas por unas personas que se merecen que se las tomen en serio, a todas ellas, no solo a los voluntarios/as de la protección animal, si no a todas aquellas que benefician a la sociedad con su generosidad, día tras día y hacen de nuestro mundo algo mejor, un sitio donde merece la pena estar, vivir y colaborar entre todos para hacerlo un poco más justo, un poco más bueno, un poco más libre y sin duda alguna, un poco más sincero.

FOTOGRAFÍA PUBLICADA POR LA NUEVA ESPAÑA