24 de abril de 2017

COLLARES

Desde diciembre, cuando el número de felinos en mi casa inesperadamente se duplicó, empecé a tener constancia de lo difícil que puede resultar recuperar un gato que se ha perdido. Contextualizo, cuando Guiñapo aterrizó en nuestras vidas, no teníamos muy claro si se había extraviado o si simplemente era un gato callejero. El catarrazo crónico que arrastraba y su incapacidad para utilizar el arenero, hicieron que nos decantásemos por la segunda opción. La cuestión es que cuando el primer día nos acercamos a la clínica y le preguntamos a la veterinaria si tenía chip, su respuesta nos dejó un poco a cuadros, ni siquiera lo habían comprobado. A ver es cierto, que un gato atropellado tenía otras urgencias, pero ante nuestra estupefacción, nos explicó que a excepción de los gatos que salen de protectora, la mayor parte de los propietarios optan por no chipar a sus felinos. Si a esta falta de costumbre le sumas el comportamiento estándar de un gato perdido, la combinación resultante no es muy halagadora ante los dueños de un animal que se ha escapado de casa. Sabéis como son los gatos ¿no?, hay animales sociables que rápidamente van a evidenciar que son gatos caseros, pero la mayor parte de ellos, aunque cariñosos hasta la extenuación con sus humanos, son huidizos y asustadizos por naturaleza. Os pregunto más a bocajarro, cuándo veis un gato esconderse bajo las ruedas de un coche, ¿qué pensáis?, una humilde servidora automáticamente los relaciona con los gatos callejeros y sigue alegre y despreocupadamente su camino, pero ¿cuántos de esos bichos, que alguna vez me he cruzado, que me miraban con ojos desorbitados no serían gatos perdidos? Pues la verdad es que no lo sé, pero ante el riesgo real, de que alguno de mis gatos pudieran verse por equivocación en la calle, he resuelto la única forma en que en realidad entiendo que podemos identificar a un gato casero: Les he puesto un collar. El microchip, lo llevan también implantado, tengo la esperanza, de que si en algún momento, dios no lo quiera, cruzan sin querer la seguridad de la puerta de la calle, algún alma caritativa si se los tropieza viendo el collar, pueda llegar de nuevo a nosotros.

 ¿Y vosotros?, ¿tenéis chipados a vuestros gatos?, ¿llevan collar?