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2 de abril de 2017

ME ENTIENDE. Y NO ME LLAMES LOCA.

Hace unos días, trasteando por Facebook me encontré con la siguiente viñeta:

Imagen recuperada de: www.channelate.com

Y no pude dejar de pensar en todas las veces que alguien me ha visto hablar con mi perro y me ha mirado como si estuviese hablando sola. Y entonces me dije: ¿en realidad estoy hablando sola?
Probablemente sí. Ya que la mayor parte de las conversaciones que “mantenemos” carecen de sentido alguno para él y no entienda nada ni le importe mucho lo que le estás diciendo. Pero, probablemente aunque no entienda el “continente”, sea capaz de entender el “contenido”. Sea por A o por B, no nos vamos a poner científicos, nuestros perros son capaces de identificar ciertas entonaciones, palabras… y al final sin hablar perruno, ¡oye! conseguimos comunicarnos.

Pero, no es de esto de lo que os vengo a hablar, sino os vengo a reivindicar (por si acaso sois de los pocos raros que no le hablan a su perro) o a recordar (si es que les habláis y no sabéis el porqué) los beneficios que puede tener para tu perro escuchar tu voz a diario dirigiéndose a él para algo más que para darle órdenes y regañarle.

Debes fiarte de tu perro y aunque no sea buen consejero, ten por seguro que guardará tus mejores secretos. Y oye, qué mejor para expresar tus emociones y quitarle el polvo a los muebles de tu cabeza. Os aseguro que no os juzgará, ni para bien, ni para mal ¡Aunque igual algún lametazo sí que os cae!

Ahora en serio, los perros son seres demandantes de atención por naturaleza y hablarles es una forma de demostrarles que se la estás prestando, de esta manera se establece con ellos un lazo de fraternidad, amor y confianza. Es una de las primeras cosas que me dijeron cuando empecé a colaborar con amigos del perro: necesitan escuchar vuestra voz, ¡habladles! Y muchas veces, tengo comprobado que esto es más efectivo que atosigarles a miminos. Está demostrado que los perros que mantienen “conversaciones” con sus amos generan vínculos más fuertes con estos, más fuertes, firmes y duraderos.

Y a ver, entre tú y yo, no me puedes negar que hablar con tu perro es divertido, a pesar de que él le esté hablando a la pelota  😝.

Como veis, todo son motivos para hablarle a vuestro perro y ninguno para no hacerlo, así que ya sabéis. ¡HABLADLES!



¡Gracias por vuestra atención!

¡VALORÉMOSLES MÁS, POR FAVOR!
Nos están dando toda su vida.

Lucía Muñiz