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21 de mayo de 2017

VIDAS FELICES

Vidas felices, no finales felices, porque una adopción no es un final: es el principio de una nueva vida para los peludos que tienen la suerte de encontrar ¡por fin! una familia.

Ayer os contábamos que Pepa y Enro, los inseparables, tienen ya una familia que les quiere así, como son, juntitos. Y como nos gustan las alegrías (¡a quien no!), hoy seguimos en el mismo plan, con fotos de algunos peludos adoptados, en sus nuevas vidas:

Mamba, (en el centro) con su nueva familia:



Epi, años y años esperando, por fin lo consiguió:



Zulem, lo que le ha cambiado la cara desde que tiene un hogar:



Nómada (a la derecha), con su nuevo hermano:



Como ellos, muchos otros peludos han encontrado un hogar. Éste es nuestro motivo para seguir trabajando cada día. 

¡Feliz domingo!