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8 de septiembre de 2017

TROY RESPONDE: PERROS MALOS

Hace mucho que no os cuento nada de mis vecinos, todos esos peludos que viven por aquí cerca y con los que me encuentro en los paseos y en el parque, así que procuraré contaros más cosas. Pensaba llamarle Crónicas de un perro, pero se parece demasiado a las Crónicas de Ícaro, mi colega, así que me he decidido por Crónicas de un pueblo, aunque mi humana dice que ya está pillado…

Esta tarde nos encontramos con una perra pequeñita a la que su humana tenía muy bien sujeta, y acabó cogiendo en brazos, porque se puso a gruñirme, y según dijo, “a veces se pone como la niña del exorcista en cuanto ve otro perro… según le dé.” Y la señora siguió contando que incluso se había metido con el perro ese grande marrón de la lengua verde ¡¡¿¿verde??!! que es tan malo, y se puso a ladrarle y menos mal que el otro perro no le hizo caso. Entonces mi humana preguntó si el perro era Pluto, el chow chow, y la señora le dijo que sí, que era un perro muy malo, que ya de jovencito no quería dejarse tocar por los humanos y gruñía.

Mi humana le contestó que a Pluto no le gusta que lo toquen desconocidos, pero no por eso es malo. Creo que no le hizo mucho caso. Es curioso que los humanos califiquen a un perro de bueno o malo por su afición a dejarse sobar por cualquiera que pase. A muchos no les gusta que los desconocidos los acaricien, y a muy pocos perros les gusta que los abracen, nos sentimos como acorralados, es una sensación muy desagradable.

Pero a los humanos sí les gusta abrazarse, y por eso creen que a los peludos también nos debería gustar. Lo que yo me pregunto es si a estos humanos les gustaría que un desconocido se les acercara en la calle a darles palmaditas en la cabeza y darles un abrazo… me da la impresión de que no.