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18 de diciembre de 2017

ANTES DE ARRANCAR, ¡GOLPEA EL CAPÓ UN PAR DE VECES!

Estamos en diciembre, y aunque el otoño se ha hecho de rogar ya está aquí. Vuelta a la oscuridad, el frío y la lluvia, por eso con esta temperatura ambiente, y si tienes por garaje la calle, recuerda golpear el capó un par de veces para hacer que los gatos que pueden haberse refugiado en tu coche tengan tiempo a reaccionar.

Es habitual que con este tiempo, los gatos callejeros busquen refugio al cobijo de los automóviles y por desgracia no es menos frecuente que al arrancar de nuevo el vehículo los animales salgan espantados y se produzcan los desagradables atropellos.

¿Sabías que la mayor parte de los felinos que ves por la autopista son animales que cayeron de un motor en marcha?

Por desgracia una de las técnicas de supervivencia felinas, la evaluación de riesgos, lejos de servirles de ayuda, en estas circunstancias los perjudica. Seguro que os habéis fijado en como los gatos cuando atisban un extraño, sea humano o animal, se quedan inmóviles y lo observan. Solo cuando tienen claro que “la amenaza” se dirige hacia ellos, huyen. Esta estrategia, que en la naturaleza les sirve para no gastar más energía de la necesaria, en el asfalto se convierte para ellos en una trampa mortal.




Si tienes un gato bajo el coche o dentro de él, no escapará al oírte. Se pondrá alerta y esperará a ver si el peligro es real o imaginario. Cuando hayas arrancado y se dé cuenta de que el riesgo era mayor de lo que él había calibrado, será demasiado tarde para reaccionar.

Por eso, simplemente golpea el coche advirtiéndole de tus “aviesas intenciones” para que el animal sepa que ha llegado el momento de irse.

Si estás leyendo esto, probablemente es porque estás concienciado en la necesidad de hacerlo, pero si conoces a alguien que no lo estuviera o que piense que no merece la pena tomarse la molestia de hacer un gesto para salvar a un gato, recuérdale, que además del potencial fallecimiento de un minino, existe un riesgo real de que el vehículo se averíe si el animal se queda atrapado en él.

Si no lo hace por un gato, quizás se decida a hacerlo por su coche…