Buscar este blog

20 de diciembre de 2017

REGALOS NAVIDEÑOS

¡Hola! Me llamo Luna, tengo tres meses y vivo con mis padres y seis hermanos en una tienda. La tienda está en un centro comercial, y seis días por semana pasa mucha gente y nos mira y nos dice cosas, algunos se acercan a saludar, al principio me daban miedo porque son muy grandes y hacen mucho ruido, pero mamá dice que en general no son peligrosos. A uno de mis hermanos se lo llevaron ayer, lo compró una mujer para regalárselo a sus sobrinos. Como hablaban de lo que pesaba y cosas así, creí que lo compraban para comérselo, pero mamá dice que no, que nos compran como regalos, somos juguetes: la gente nos ve, le gustamos, dice que somos graciosos o divertidos, y nos compran y nos llevan a sus casas.

Mamá dice que pronto nos comprarán a todos los pequeños, porque ya hay luces de colores y más gente, y eso se llama “navidad”, y se regalan muchos perros pequeñitos y peludos como nosotros, y nos iremos a vivir fuera de la tienda, donde hay otras personas y otros perros, y veremos el mundo exterior. Me da un poco de miedo, porque nunca he salido de la tienda, y mamá tampoco, así que no sabe muy bien cómo es, pero espera que tengamos suerte y nos traten bien ahí fuera, porque por lo que dicen en la tienda, a veces los compradores se cansan pronto de nosotros y ya no nos quieren.

Sobre todo, mamá espera que a mi hermana y a mí nos compren pronto, porque a ella no la compró nadie, y cuando tuvo edad para criar y nacieron sus primeros hijos, a su madre la mataron porque ya no la necesitaban, y no quiere que le pase lo mismo, aún no.


A mí me gustaría ver el mundo, quiero saber cómo es correr por la hierba, tener una casa, conocer a otros perros, pero no quiero ser otro juguete abandonado…