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24 de septiembre de 2018

¿TE VIENES A CENAR?

El viernes 5 de octubre estaremos en el Hotel Abba Playa de Gijón, en la entrega de los Premios Fundación Amigos del Perro 2018. Si quieres venir, ¡aún estás a tiempo! Escribe antes del 25 de septiembre a coordinacion@amigosdelperro.org y haz tu reserva. Son 40€ y puedes elegir menú vegano o no vegano. Empezamos a las 21 horas con un cóctel de bienvenida (también con opción vegana).



APERITIVO DE BIENVENIDA (THE ROOF TERRACE)
(Si hace mal tiempo en espacio SOMBRILLAS en planta baja)
Croquetas de jamón
Fingers de pollo con salsa sweet chili
Langostino envuelto en patata
MENU VEGANO:
Brocheta a la plancha de calabacín, berenjena y cherry
Tartaleta de guacamole y nachos
Mini burger vegetal

CENA
Ensalada de salmón ahumado y su tartar
Carrilleras de vaca con parmentier de calabaza
Tarta 3 chocolates
MENU VEGANO:
Arroz con verduritas
Filete de seitán con crujiente de setas
Fruta de temporada

Bodega: Viñas del Vero (D.O. Somontano), Aguas minerales, refrescos

Cafés e Infusiones

Y si no puedes venir, pero te gustaría colaborar, ¡apúntate con el cubierto 0!

Formas de pago:
PayPal: tienda.amigosdelperro@gmail.com
Bancos:
Liberbank ES82/2048/0080/04/3404000214
BBVA: ES50/0182/4801/11/0201556912
TITULAR: FUNDACION AMIGOS DEL PERRO DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
CONCEPTO: CENA PREMIOS FAP


21 de septiembre de 2018

LO QUE NOS ESTAMOS PERDIENDO

Yo crecí en una ciudad pequeña, el prototipo de capital de provincia. Los perros todavía eran nuestros amigos, como los gatos, y estaban más o menos por todas partes: en la tienda de ultramarinos tenían un perro, un mestizo pequeño y vivaracho; el taller de carpintería una multitud de gatos grandes, grises, como de terciopelo: en el kiosko había otro perro, muy lanudo y poco amigo de intimar con la clientela. En el piso de arriba vivía un pastor alemán, en el portal de al lado un caniche y otro pastor, en la cafetería los señores tomaban el café y leían el periódico con su perro tumbado al lado, jugábamos en el parque a la pelota, y de vez en cuando algún perro se metía en el juego y huía con la pelota, nos íbamos a la playa con nuestro perro y aprendíamos a nadar juntos... ¡y sobrevivimos! ningún perro ni gato nos devoró, y casi todos eran capaces de moverse entre la gente y entre sus congéneres sin mayor problema.



Luego las cosas se fueron complicando, se pusieron de moda razas más problemáticas, precisamente por su condición de "problema", como dobermans, rottweilers, incluso pastores alemanes que hasta el momento eran perros sociables, y que ahora algunos tarados intentaban entrenar como perros "de ataque", sin tener la menor idea de cómo hacerlo, claro está, pero como estaba de moda... Y fuimos progresando, y empezó a haber dificultades de limpieza viaria por la falta de cuidado de los dueños, y ahora tenemos muy serias dificultades con la proliferación incontrolada de perros potencialmente peligrosos, que se hacinan en albergues, refugios y perreras sin oportunidad de encontrar una familia (eso en el mejor de los casos... porque en muchos lugares simplemente están sentenciados a muerte).

Y como resultado, tenemos un mundo en que se anuncia como novedad el poder ir a la playa con tu perro, eso sí, con restricciones en muchos casos absurdas, como que el perro tenga que ir atado o no se pueda bañar, que entonces, ¿para qué va a la playa? Nos estamos perdiendo muchas cosas, y sobre todo, nuestros hijos se están perdiendo todo eso que vivimos de chiquillos, correr por el parque con tu perro o con el del vecino, nadar y correr por la arena y dejarse salpicar por un peludo muy peludo... Todo eso forma parte de  la vida, al menos para los que queremos que los perros formen parte de nuestra vida.