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20 de mayo de 2020

El doble rasero

A las muy buenas, ¿qué tal estáis? Acostumbrándoos a la "nueva normalidad" me imagino, nosotros por aquí seguimos, gracias a dios sin mucha novedad en el frente. 

Esta semana quería compartir con vosotros algunas reflexiones sobre el rasero con el que se nos mide siempre a los dueños de los perros. 

A raíz de la desescalada, cuando hemos vuelto todos parcialmente a recuperar los espacios públicos que nunca han dejado de pertencernos, han retornado también los viejos debates sobre su uso y disfrute. Esa continua nube de crispación que nos engulle a todos, es uno de los terribles efectos secundarios de la pandemia y yo la verdad que estoy harta de discutir continuamente, la inutilidad de poner siempre en evidencia lo que hace mal el otro. 

Junto con las terrazas de los bares, la presencia de los perros en los parques, ha ido el tema de moda estos días en nuestro barrio y tras el último estéril debate, me he decidido a escribir: Estoy harta, muy harta, de que a los dueños de los perros se nos juzgue siempre por el medidor achacable a los irresponsables. Como cualquiera de vosotros soy totalmente consciente del porcentaje existente de gente que tiene perro y ni recoge la mierda los excrementos, ni corrige ladridos, ni carreras descontroladas. No soy ajena a ellos. Mi calzado ha funcionado toda la cuarentena como un imán atrapa deposiciones. Veo igual que el resto como hay animales sueltos en zonas de niños y me taladra el cerebro como a todo el mundo, el ladrido del impertinente yorkshire que ocupa la terraza y que nadie corrige. ¿Me molesta? Por supuesto, pero no se me ocurriría pedir la cabeza de todo aquel que tiene perro en su casa, porque haya gente que no tenga sentido alguno de la convivencia.

Imagen de Mabel Amber en Pixabay 

¿Qué quiero decir con esto? Pues que con los perros, como con los niños, como con el coche, o la puñetera desescalada, siempre hay gente que no respeta ni las normas ni a los demás. A ver, por poner un ejemplo tonto, recurrente, pero efectivo: ¿conocéis a alguien que se salte las normas de conducción?. Haced memoria. ¿Estáis seguros de que absolutamente todos los conductores de este insano país en el que nos toca vivir respetan continuamente la normativa de tráfico?, ¿No hay nadie en vuestro recuerdo, que se haya saltado un semáforo, un stop, un ceda el paso?, ¿Nadie que haya pasado de los 30 por hora en una zona residencial?, ¿Nadie que haya parado en doble fila para hacer un recado? Y ya pongo estos ejemplos por no usar otros más peligrosos, alcohol, carreras, velocidad, derrapes. Podríamos ponerlos, y aún sabiendo que hay gente que hace el cafre, a nadie se le ocurre prohibir los coches. ¿Por qué narices queremos prohibir la presencia de los perros? Cuando la gente incumple las normas, hay que perseguir y sancionar al que se las salta a la torera, no restringir aún más la existencia de los otros. ¿Por qué tenemos yo y mi perro que ser juzgados como el que se pasa por el forro todo el marco de convivencia?, ¿Por que no se puede reconocer que hay gente que sí lo hace bien a la que no hay que castigar?

No somos, ni tenemos que permitir que nos tomen, por ciudadanos de segunda. Mi perro no tendrá derechos, pero yo, como ciudadana con perro, con coche o con bicicleta, sí los tengo y estoy harta de que el rasero con el que se me juzgue sea siempre el que más me va a perjudicar.

Carajo, freíd a multas a los que no usan las bolsas higiénicas o sueltan al perro en la cancha de fútbol, pero dejadnos vivir a los demás.

He dicho :)

¡Buena semana!


5 de mayo de 2020

Perros en la desescalada, ¿pueden acompañarnos en los paseos?

A las muy buenas tardes xente,

¿Qué tal vais? Nosotros aquí bregando entre la alegría de retomar el contacto con la calle, y el miedo a retomar la vida cotidiana que te deja el confinamiento como si fuéramos víctimas del Síndrome de Estocolmo. 
Espero que al menos hayáis podido disfrutar de esas horas de semilibertad que nos ha concedido la desescalada. Supongo que como todos, los primeros días tendríais dudas sobre si podíais aprovechar ese reducto horario para llevar al perro a pasear, correr o andar en bicicleta. A mí la noche del viernes me bombardearon a mensajes contradictorios, de ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Así que cuando tras leerme el BOE de pe a pa y comprobar que no había referencia alguna a las mascotas, había decidido que el primer día me la jugaba y que fuera lo que dios quisiera, llegó la notificación de la Dirección General de Derechos de los Animales (sí, tenemos de eso, que lo sepáis, están adscritos al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 y Vicepresidencia Segunda del Gobierno de España. Ahí es nada. Aquí os dejo su twitter y su facebook por si queréis estar al tanto de lo que suben), en la que confirmaban que podíamos estar acompañados de nuestros perros durante las nuevas salidas.

Como aún esta mañana en el parque, había gente que no estaba al tanto y vacilaba acerca del cumplimiento o no del confinamiento si se llevaba consigo al perro, me he decidido a colgar aquí la infografía oficial, para que no le quepa a nadie lugar a dudas.



Bueno chicuelos y chicuelas, nada más por hoy.
Cuídense mucho y sean buenos,
¡Nos leemos!