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Mostrando las entradas etiquetadas como poesía

Unamuno y los animales

 No puedo prometeros que tras este regreso mío a los poetas, no vaya a haber nuevas publicaciones que relacionen grandes obras, grandes mentes y gran amor por los perros. No lo haré porque si lo hiciera probablemente os estaría mintiendo descaradamente, pero puedo prometeros que la semana que viene no hablaré de poesía y para concluir este primer reencuentro mío, voy a cerrar esta trilogía, como no podía ser de otra manera, con Miguel de Unamuno. Digo bien cuando utilizo la manida expresión, como no podía ser de otra manera , porque más que como coletilla introductoria, es la trayectoria lógica que siguió mi cerebro tras la presentación de Neruda en el primera avance y la revisión de Niebla el perro que ambos compartieron en la segunda. No sé si es verdad o me lo invento, pero si Neruda no le puso Niebla al perro que él y Alberti compartieron, como un homenaje a la obra del escritor bilbaíno, se trata de una maravillosa y poética casualidad. Y ¿Por qué digo esto? Porque Niebla, es...

Alberti, otro poeta entre perros

 La semana pasada traía yo a colación a ese gran poeta y amante de los perros que fue Neruda, y si famosos son los poemas que les dedicó el chileno a sus perros, no menos famosos son los versos que le dedicó Alberti a la perra que ambos poetas compartieron: Niebla Hace años, muchos ya, leyéndome su autobiografía, que lo confieso, no terminé, me morí de pena con él recordando como habían tenido que dejar atrás a su perra de la infancia, la Centella cuando dejaron Cádiz para mudarse a Madrid. El propio Alberti hizo un repaso de los perros de su vida en este artículo que publicó en los años ochenta en El País y que tituló Coloquio entre perros . En esas memorias de los perros dispersos que cruzaron su vida de la manera en la que antes hacían los perros, hoy contigo, mañana con aquel, perros maleta, hay múltiples nombres pero el más conocido, probablemente por su origen y su contexto fue Niebla. Niebla fue una perra pastor alemán que Neruda encontró herida y errante en Madrid, y que de...

Neruda y los perros

Si habéis tenido quince años y un alma enamoradiza y volátil probablemente conozcáis los veinte poemas de amor y una canción desesperada del aclamado poeta chileno y Premio Nobel de literatura Pablo Neruda. Yo me pasé la adolescencia, lo reconozco, con sus poemas y los de Bécquer en la boca. Después también he de reconocer, que perdí esa afición atribulada a la poesía. Mal hecho, por eso os lo traigo a colación hoy aquí, en un vano intento de corregirlo. Aunque sus versos románticos son tan conocidos como su carrera política, tal vez desconociérais, como a mí me ocurría, el amor que Neruda profesaba por los perros. A lo largo de su vida, compartió con distintos animales sus viajes, penas, alegrías y exilio. Fue uno de sus perros Nyon, el único testigo de su boda, y fue también un perro, el chow-chow Chu-Tuh, el último testigo de sus días. Neruda y Chu-Tuh. Fuente: Sr. Perro Narran su historia compartida de forma detallada y delicadamente maravillosa en este artículo de Clarín: Compañer...