Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como oso

Los osos del parque San Francisco: Petra y Perico

La verdad es que esta entrada bien podría haberla titulado cómo hemos cambiado , pero mejor, yo os cuento quiénes eran Petra y Perico, y ya vosotros si eso sacáis vuestras propias conclusiones. Básicamente para todos los que no somos de Oviedo, y probablemente para gran parte de los ovetenses nacidos a partir de 1976, Petra y Perico, son tan solo dos nombres anacrónicos. Connotaciones diferentes tienen para los que rozan la cincuentena, que son quienes conocen a los osos a los que me estoy refiriendo. Para el resto, profanos todos, os cuento: Allá por la mitad del siglo pasado, para ser más precisos en su ecuador, en el año 1950 un cazador en Somiedo mató a una osa. Parece ser que la osa cayó en un lazo y según las crónicas de la época el bestia del cazador, remató al animal palos, que ya hay que ser bárbaro… La matase como lo hiciera, aquella osa tenía dos esbardos , una hembra, que pasó a denominarse Petra y un macho, que durante su corta vida se llamaría Perico. Ambos osezn...

Chu-Lin, el panda del millón de euros

Cuando yo era pequeña, allá por el pleistoceno, los barceloneses tenían a Copito de Nieve y los madrileños al oso panda Chu-Lin. Nosotros en Asturias por no tener, no teníamos ni zoo y a mi yo de entonces aquello, le debía de parecer poco menos que una tragedia griega. Es más, de aquel “trauma” (léase por favor con ironía), aún recuerdo la chapa de Chu- Lin, que una amiga me trajo como recuerdo de Madrid a finales de los años ochenta. Sé que el fondo era naranja, y que el oso aparecía dibujado en blanco y negro comiendo bambú. Lo recuerdo porque milagrosamente ese objeto sobrevivió durante años a las limpiezas sistemáticas de mi madre. Ahora hace ya tiempo que le perdí de vista, así que deduzco que lógicamente mi progenitora la habrá enviado a reciclar. Inciso: He tecleado en Google: Chu-Lin – panda- chapas y he encontrado en Todo Colección a alguien que la vende…  Chapas ochenteras, entre ellas la del zoo de Madrid con Chu-lin Vivimos tiempos locos pero maravillo...