Martín tiene 17 años, un pitbull viejo y esa crisis existencial que marca el fin de la adolescencia y el principio de la edad adulta. Mastín y la chica del galgo , es la historia de cómo Martín, se convierte en Mastín y como en un solo verano descubre el amor en una doble vertiente, a su vecina Mal y a los animales con los que ella colabora y él acaba comprometiéndose. No es la primera vez que os hablamos de Mastín y la Chica del Galgo desde este blog, probablemente tampoco será la última, pero todas las veces que lo hagamos merecerá la pena porque en éste libro además de una novela juvenil es una gran lectura de concienciación. Escrita por la periodista y escritora Melisa Tuya, referente de la protección animal y la lucha contra el abandono en nuestro país. En la novela se narra el día a día de una protectora sus sinsabores y pequeñas alegrías, los disgustos, las pérdidas, la falta de recursos y la sobrepoblación de los albergues. Martín y Mal encarnan a la perfección a ...
Actualmente, la legislación laboral española no contempla la existencia de permisos retribuidos que nos permitan atender la enfermedad o el fallecimiento de una mascota. No me refiero a días de permiso remunerados, si no a tan siquiera la posibilidad de solicitar permisos recuperables por estas causas. Esta ausencia de regulación lo que provoca es que en multitud de casos, ante situaciones de urgencia veterinaria o duelo por la pérdida de un animal de compañía, dependamos de la buena voluntad de las empresas o a todo tipo de triquiñuelas para poder utilizar los días de asuntos propios o vacaciones correspondientes y que suelen requerir de un preaviso cuando no directamente de una planificación. Fuente: Imagen de congerdesign en Pixabay Como sabéis, la aprobación de la Ley de Bienestar Animal en España ha cambiado la consideración de los animales, que tradicionalmente eran considerados "objetos" y ahora ya son "seres sintientes". Esta nueva "categoría...