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5 de noviembre de 2018

SER ANIMAL EN TIEMPOS DE GUERRA. LA ANTIGÜEDAD

Hay dos cosas en el mundo-mundial que me gustan por encima de todas las otras: los animales y la historia. Por fortuna o por desgracia he dejado que ambas marcasen mi vida, por eso hoy uniendo ambos conceptos voy a contaros algunas anécdotas sobre el papel que han desarrollado los animales en los distintos contextos históricos. 

Como sabéis la humanidad lleva años intentando masacrarse sin éxito, de modo que no es posible referenciar el pasado sin hablar de conflictos bélicos. 

Vamos a hacer un repaso de la utilización de los animales en tiempo de guerra. Eso sí, juzguemos los hechos teniendo en cuenta el momento en el que se produjeron, recordad que no había compasión para humanos y por tanto, tampoco la hubo para animales.

Vamos allá:

Seguramente recordaréis de las clases de historia de vuestra infancia, aquello del General cartaginense Aníbal cruzando los Pirineos y posteriormente los Alpes con un ejército de 50.000 hombres coronado con 38 elefantes. 

Era el año 218 a.C., pero no era la primera vez que los elefantes participaban en la guerra. Griegos e indios ya los habían utilizado en su variedad asiática. Los elefantes de Aníbal sin embargo parecen ser los primeros elefantes africanos empleados para batallar. 

Medían 2,3 metros de altura y tal hazaña bélica le sirvió a Aníbal para llegar hasta nuestros días, conocido como uno de los mejores estrategas militares de la antigüedad. Sin embargo, la mayor parte de los elefantes no llegaron a impresionar a los romanos, ya que perecieron durante la marcha.

Algo más de cien años después, en el año el año 326 a. C., Poros un gobernante indio, utilizaría los paquidermos contra otro de los grandes adalides de la historia antigua: Alejandro Magno. Dos centenares de elefantes de guerra, fueron lanzados contra el ejército macedonio aplastando su caballería. Pese a ello, los griegos consiguieron desatar una estampida y los indios fueron vencidos. Su líder, Poros perdió la batalla, pero salvó la vida. Quien la perdería en el transcurso de esa contienda sería Bucéfalo, el caballo favorito de Alejandro Magno, quien en su honor, nombró  Alejandría Bucéfala a una de las ciudades que fundó tras la victoria.

Ilustración 1 Uso de elefantes en la guerra. Tailandia. Fecha desconocida.
Fuente Pixabay


Como habéis podido suponer, se recurría a los elefantes por su impactante apariencia. Imaginad la reacción de aquellos que jamás habían oído hablar, ni por supuesto visto, a semejante criatura. Pero el uso de paquidermos, por suerte para ellos, no fue muy recurrente debido a que su manejo impredecible resultaba demasiado a menudo tan peligroso para el ejército que los utilizaba como para el que los enfrentaba.

Una de las técnicas utilizadas para combatir a los elefantes es de un salvajismo, que solo un ser humano sería capaz de maquinar y reproducir: los romanos le prendían fuego a cerdos vivos tras untarlos de brea u otra sustancia inflamable. Después lanzaban a los pobres animales en llamas y estos corrían desbocados entre las líneas del enemigo causando el caos y desbocando caballos y elefantes a causa de sus agudos chillidos.

Pero como la barbarie no es de uso privativo de nuestro continente, sino que es intrínseco a la condición humana, más o menos por aquella misma época los chinos utilizaban una estrategia parecida para causar bajas entre sus adversarios: quemar vivos a monos que eran soltados en llamas en los campamentos enemigos… De hecho ya en el siglo IV sus vecinos indios inspirados por las barbaridades chinas, disertaron sobre la utilización de monos amaestrados para traspasar las murallas de las ciudades fortificadas. 


Ilustración 2 La elefanta Lizzie en Sheffield durante la 1ª Gª Mundial. Fuente BBC


Pero volviendo a los elefantes, en tiempos mucho más cercanos a nosotros, los elefantes también han sido reclutados para servir en nuestras guerras. Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, al haberse destinado la mayor parte de los caballos a los distintos frentes, los elefantes de circos y zoológicos fueron requisados y destinados a diferentes labores desde reconstrucción a tareas agrícolas.


Ilustración 3 Los elefantes Kiri (en primer plano) y Many (al fondo) trabajando en la reconstrucción de Hamburgo el 5 de Noviembre de 1945. Fuente Imperial War Museum.


¿Qué bonito todo verdad? Echando un vistazo atrás, ¿no os parece que al menos un poquitín sí que hemos avanzado?

Nos vemos la semana que viene que seguiré contándoos algunas curiosidades del uso de los animales en tiempos de Guerra.

¡Sed buenos!