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Mostrando las entradas etiquetadas como fundación Amigos del Perro

Actividades de sensibilización y concienciación: Cruz Roja (Gijón)

Educando en valores: Bienestar animal y Tenencia Responsable Amigos del Perro se desplazó hasta las instalaciones de Cruz Roja en Gijón para realizar un taller con un grupo de jóvenes pertenecientes a la sección juvenil de Cruz Roja. El taller constó de dos partes, una primera en formato charla, donde se trató la problemática actual de los animales en nuestro entorno; abandono, maltrato, peleas de perros, venta ilegal, adopción y tenencia responsable, etc. Se explicó además a los jóvenes cómo funciona un albergue municipal y como es el día a día de los animales en un albergue y cómo trabaja una protectora de animales para mejorar la vida de todos ellos. Taller de AdP en la sección juvenil de Cruz Roja La segunda parte consistió en un pequeño taller teórico-práctico de aproximación a animales, donde se dieron unas pautas básicas de cómo actuar y comportarse frente a perros abandonados y/o desconocidos. Participantes en el taller realizado por AdP en Cruz Roja ¡¡...

V EDICIÓN DE LOS PREMIOS FUNDACIÓN AMIGOS DEL PERRO

Los Premios Fundación Amigos del Perro, se constituyeron con motivo del 20 aniversario. Este año convocamos la V edición y abrimos la recepción de candidaturas y nuestro objetivo sigue siendo el mismo: reconocer la labor de quienes   trabajan contra el abandono, así como la de aquellos que trabajan con animales para mejorar la calidad de vida de las personas. Asimismo, para visibilizar la labor social de los propios animales se concede el Premio Animal Solidario. Las categorías de los premios son: Premio FUNDACIÓN AMIGOS DEL PERRO: Voluntariado , valorando la trayectoria e implicación de las personas propuestas en tareas relacionadas con el voluntariado por los animales. Premio FUNDACIÓN AMIGOS DEL PERRO: Empresa o Particular , valorando las acciones desarrolladas tanto desde un entorno empresarial como personal que redunden en beneficio de los animales y su bienestar. Premio FUNDACIÓN AMIGOS DEL PERRO: Asociación o Entidad sin ánimo de lucro ...

ANIMALES Y POLÍTICAS DE VIVIENDA

Esta semana pasada un artículo de Melisa Tuya, hablando sobre los realojos no contemplados para los animales de la Cañada Real, volvía a poner en el punto de mira la ausencia de políticas de inclusión animal por parte de las instituciones públicas. (Tenéis el enlace al artículo de Melisa aquí J https://blogs.20minutos.es/animalesenadopcion/2019/05/29/el-realojo-de-la-canada-real-no-contempla-a-los-animales-los-deja-abandonados-a-su-suerte/ ) Hace muchos años, que distintos colectivos y particulares vienen denunciando esta práctica de las Instituciones, que no contempla la tenencia de animales en sus políticas de vivienda pública. Pensad en esto: ¿tienes un gato? Pues ¡ea!, ya no puedes postularte a la subasta de alquiler de tu pueblo, porque oh sorpresa , no se permite la tenencia de animales en el parque de viviendas de tu Ayuntamiento. O ¿tienes un perro y hasta hace poco tenías una hipoteca, pero la vida te da una guantada que te deja tonto y tienes que recurrir a la vivienda ...

EL PELUCHISMO Y LAS TROMPETAS DEL APOCALIPSIS

Hace más de veinte años de la célebre intervención de Arrabal, alertando de la llegada del Milenarismo. Nunca supe a qué hacía referencia el escritor reconvertido en cineasta, aunque siempre me imaginé que lo decía sacudido por el tañido de las trompetas que oía procedentes del fin del mundo. Yo a veces las oigo y por eso de una forma un poco apocalíptica quiero lanzaros esta advertencia: El peluchismo va a acabar con todos nosotros… Aunque ahora parezca más vivo que nunca, el peluchismo no es nuevo. Disney lleva décadas alimentándolo desde sus películas animadas, e incluso antes que él, un tal Morris Michtom reconfiguró sin saberlo las relaciones plantígrado-humanas al crear el primer oso de peluche. El peluchismo actual, es esa tendencia tan de las redes sociales de santificar a los animales. Sirve lo mismo para un león, que para un perro, un hipopótamo o un pollito. Tendemos a humanizar los animales, esto es así, y a veces les asignamos unos comportamientos más “elevados”...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 8: Reflexiones finales En todos estos años he aprendido cosas, pero sobre todo las he desaprendido. Aprendí con Scrappy que hay perros que, como les ocurre a las personas, tras años de golpes se olvidan de lo que son, y no saben comportarse como tales. Aprendí que no todos los perros eran felices y más allá de esta obviedad, que eran conscientes de no serlo. También que como con los puzles, era posible reconstruirlos y que el proceso de restauración era más placentero y satisfactorio que el resultado en sí mismo. Nanda me impartió durante todos estos años clases magistrales acerca del comportamiento canino. Fue ella quien me enseñó que los perros tienen sus propios códigos y lenguaje. Ella la que me hizo ver que la domesticación fue posible porque los perros, se empeñaron en entendernos, pero que nosotros a lo largo de estos últimos milenios, rara vez nos hemos molestado en intentar comprenderlos a ellos. Nanda me explicó que la comunicación tiene que ser bidirecciona...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 7: Buscando el equilibrio Pues sí queridos amigos, hace poco más de un año, mi yo de 2018, acababa de encontrarle un hogar a sus dos queridas cachorras y se encontraba disfrutando de la libertad de pasear a un único perro, cuando haciendo limpieza en casa y en la mente, con la intención de cerrar etapas, decidí subir al albergue algunas de las “propiedades” de las cachorras, que no pensaba volver a utilizar en un largo tiempo. Así que ahí estábamos Javi, Nanda y yo, un sábado de mayo, ingenuos, ignorantes, en definitiva: felices, dirigiéndonos hacia Serín con un maletero lleno de trastos, sin ser conscientes de que el destino, había vuelto a conspirar en nuestra contra. Sí, el karma, se conjura a veces contra nosotros y hace que veamos el pajarraco que cayó del nido, el puñetero gato al que acaban de atropellar, o el anuncio de la camada que necesita una nanny, en el preciso instante, en el que una de las acogidas se acaba de caer. Así, una vez más, con un karma insidio...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 6: Haciendo de (naves) nodrizas (again) Hubo un tiempo que ahora me resulta muy lejano, en el que yo misma me creí mis propias mentiras, es decir estaba convencida de haber “renunciado” a los acogimientos caninos y/o felinos tanto cortos como largos. En aquel entonces me limité a acercarme al albergue para socializar perros. Román, Risti o Cuchi, compartieron con nosotros la última época en Pajomal, cuando los días consistían en aprender a montar en coche, pasear y ver pasar la vida desde la seguridad de una terraza. Duró poco. Creo que el primero en aterrizar como residente permanente y romper con la anterior regla de “prohibido acogimientos”, fue pollete, al que no se le ocurrió mejor idea que tirarse del nido abajo una cálida mañana de mayo. Pajarracos aparte, la vida fue transcurriendo plácidamente hasta que una de esas múltiples camadas no deseadas llegó a Serín en octubre de 2017. Supongo que tenía el día tonto; o que en la foto que vi de aquellas larvas canina...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 5: Un gato no es un perro Fue 2016 el año en que creí que como tenía una gata y una perra, y colaboraba en una protectora, bien podía postularme como casa de acogida tras haber sido acogedora canina. ¿Sabéis? A veces cuando pienso en antiguos razonamientos me pregunto a mí misma si en todo momento el oxígeno fluía como requiere un buen funcionamiento cerebral, tonterías aparte, la cuestión es que corría agosto cuando una camada de gatinos lactantes me dio la oportunidad de probarme a mí misma todo lo que ignoraba de la crianza felina. Cogí cuatro larvas de gato, dos biberones y un trasportín y me los llevé a casa fantaseando con el momento en el que fuesen peludos boliches que correteasen a su antojo… Los bautizo como Mingo, Teresa, Pinón y Telva sin saber distinguir, ni que me importase, el género que ostentarían de adultos. Sin embargo no pudo ser… Mi inexperiencia y su delicadeza no hicieron buenas migas y se me murieron tres de los cuatro… El primero de ellos est...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 4: Los perros y los gatos tienen necesidades distintas, lo sabes, pero ¿las conoces? Pues sí… En 2014, cuando ya llevaba seis años acogiendo perros, se me ocurrió la genial idea de adoptar un gato. Yo había compartido casa con una colonia felina y creía sinceramente que mi querida perra estaría más que dispuesta, encantada, de compartir su tiempo y su espacio con un nuevo intruso. Un domingo tras haber visto a Luni, fingir ser una gata cariñosa en un vídeo nos fuimos a Serín y la adoptamos. Así, sin más. Para comprobar la compatibilidad de mi querida perra, entramos un día con ella en la gatera y como ni Nanda ni la gata parecieron reaccionar, pensamos que aquello era pan-comido, firmamos un nuevo contrato de adopción y aterrizamos en casa con aquel limiago felino. Aunque yo debería saberlo de antemano, las cosas en un principio no son mágicas y cuando lo son, es que aún estamos tanteando el terreno y no nos hemos asentado lo suficiente. Al llegar a casa, a Nanda le ...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 3: Si no conoces a tu perro no incorpores más animales en tu casa Pues estamos a finales de 2011, aún llorando por Scrappy e incorporando a Nanda en casa. Nanda había compartido con nosotros muchos fines de semana y era una perra muy lista y tranquila. Además Scrappy nos tenía muy mal acostumbrados y ni se nos pasó por la cabeza que Nanda pudiera tener sus preferencias a la hora de compartir piso . Pero la realidad es muy tozuda y siempre se impone. Habían pasado tres meses desde el alta de Nanda en nuestras vidas a jornada completa y como nos parecía que ya era tiempo más que suficiente optamos por volver al albergue y que nos asignasen un nuevo ahijado. Inciso: No sé si alguna vez os lo he dicho pero en esta santa casa les teníamos un poco de inquina a los bóxer y nunca nos habían gustado los perros atigrados… Como muchos otros nos sentíamos intimidados por un aspecto que nos parecía agresivo. Lo de los bóxer se basaba en una cierta animadversión a los perros que s...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 2: Apadrinar tampoco significa Adoptar Sigo contándoos la cantidad de veces que metimos la pata cuando nos embarcamos en esto del acogimiento. Vamos por el Capítulo 2 Apadrinar tampoco significa Adoptar. Hace diez añitos, allá por 2009, mi vida era ligeramente distinta pero por fortuna o por desgracia muy parecida a la actual. En el fondo tampoco hemos cambiado tanto ☺ Como estaba claro que el acogimiento de larga duración no era lo mío (o más bien lo nuestro), cuando en un desfile conocimos a Nanda, se nos ocurrió la genial idea de intentarlo con otra modalidad: “el apadrinamiento”. Nanda era una perra grande para los que entonces eran nuestros estándares de tamaño. Mi yo de entonces, seguía pensando que sólo los perros pequeños podían vivir bien en un piso, por lo que creía tener claro que aquel animal podía beneficiarse de nuestra tarea socializadora sin que hubiera riesgo de que nos sintiésemos tentados de adoptarla. Nuestra ingenuidad de aquella época, m...

SER UNA CASA DE ACOGIDA: LO QUE HE APRENDIDO EN ESTOS DIEZ AÑOS

Capítulo 1: Acoger no es sinónimo de Adoptar Como el tiempo pasa muy rápido, a la que te descuidas los años te caen encima por decenas y junto con las arrugas vienen los períodos de reflexión. Hoy quería hacer balance y dar con vosotros un repaso a las cosas que he aprendido y desaprendido en estos últimos diez años como casa de acogida. Como no soy ni etóloga ni educadora, he ido por desgracia, avanzando o retrocediendo, a base de prueba error. Mi primer acogimiento fue también mi primer perro adoptado, se llamaba Scrappy, y he hablado infinidad de veces de él en éste blog. Pido perdón si una vez más me repito… Scrappy llegó en una época de nuestra vida, en la que acabábamos de aterrizar nuevamente en Asturias, de alquilar un piso y de estrenar un trabajo, todo en uno. Llevábamos los últimos años dando tumbos de un lado para otro y esa inestabilidad me había impedido compartir vida con un animal, por eso la primera vez que oí hablar de ser “casa de acogida” me pareció la mej...