Mi amigo Rosky nos ha dejado sin despedirse; simplemente una tarde no quiso salir, se volvió a su cama y se fue al cielo de los perros. Rosky tenía 18 años, era el veterano del grupito de vecinos, y sabía andar suelto por la calle, porque cuando él era cachorro, los perros todavía andábamos por los pueblos a nuestro aire, sin correa, y nunca le acabó de convencer eso de ir sujeto. Era un perro simpático, sociable y pizpireto, que siempre estaba dispuesto a recibir un premio, una galleta, un trozo de salchicha... Y ahora ya no está, y le echamos de menos, sobre todo Go, su compañero hermano, habituado a estar con él a tiempo completo y por supuesto, sus humanos. Tuvo una buena vida, y se fue sin hacer ruido, sin despedirse. Quizás volvamos a encontrarnos, compañero.
¡Ven a Fraggle Rock a conocer a Sprocket! Nuestro Niño J Seguimos con la serie “parecidos razonables perrunos” y si la semana pasada le recordábamos a los actuales seguidores de Juego de Trono la existencia de nuestros Huargos particulares, Furia y Colmillo, esta queremos apelar a la nostalgia de la generación EGB presentándoos a nuestro Sprocket, el maravilloso Niño. Supongo que a los Millennials tanto EGB como Fraggle Rock os suene tanto a arameo como a la generación de mis padres el nombre de ElRubius o Yellow Mellow… No importa queridos, lo esencial vais a captarlo en un momento, seguid leyendo J . Fraggle Rock, fue una serie infantil protagonizada por muñecos de felpa que nos deleitó a los treintañeros y cuarentones que fuimos niños en los ochenta. Su musiquilla pegadiza y sus vidas despreocupadas, hacen que formen parte de la nostalgia de lo que en España se ha venido a llamar la Generación EGB. Los Fraggle junto con el Espinete de Barrio Sésamo, forman parte de n...
