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1 de febrero de 2014

PERROS Y MUDANZAS


Tenencia responsable: 
Precauciones a tener en cuenta cuando nos mudamos.

Cuando cambiamos de domicilio la vida se nos hace un poco cuesta arriba: la mudanza, la posible reforma o reparación de la nueva vivienda, los mil detalles a tener en cuenta, los mil problemas a resolver, papeleos, guardarlo todo en cajas para luego volver a vaciarlas y recolocarlo todo... Y adaptarse al nuevo barrio, incluso nueva ciudad, los trayectos, tiendas, etc.




Y con frecuencia olvidamos que nuestros perros también tienen que adaptarse, y no solo en la vida diaria: su documentación también tiene que actualizarse. Censarles a ellos en el nuevo domicilio a la vez que nos empadronamos es muy sencillo, se hace en la misma visita al Ayuntamiento. También hay que pasar por el veterinario para que actualice los datos en el Registro de Identificación de Animales (el RIAPA en Asturias), de forma que si se pierde, en su microchip aparezca nuestra dirección actual y el número de teléfono correcto. Esto es fundamental, y debe ser lo primero que hagamos, porque el riesgo de que nuestro perro se extravíe se incrementa en estas situaciones.

Es fácil que se pierda durante la mudanza, con tantas entradas y salidas y golpes y personas desconocidas, en una casa que aún no identifica como suya, o en los primeros días en el nuevo barrio: ni él ni nosotros conocemos la zona, no sabemos muy bien aún en dónde puede estar suelto sin peligro, ni qué le puede asustar o atraer en un momento dado. Por otra parte, se encontrará con perros que no conoce, y no sabemos cuál será la reacción. Por eso es conveniente, además, no llevarle suelto hasta que hayan pasado unos días y todos estemos familiarizados con el nuevo escenario.



Con estas simples precauciones, protegeremos a nuestro perro de posibles incidentes y nos ahorraremos muchos disgustos. ¡Seamos responsables!