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3 de febrero de 2016

SÍNDROME RESPIRATORIO BRAQUICÉFALO EN PERROS

Algunos perros chatos no respiran bien, porque nacen con las vías respiratorias obstruidas. Su vida peligra por el sobreesfuerzo continuo para respirar, y el riesgo aumenta con el ejercicio, la excitación y el calor.

El síndrome respiratorio braquicefálico se da en perros braquicéfalos, es decir, los que tienen la cabeza ancha y chata, como los bulldogs. Se trata de una obstrucción de las vías respiratorias altas por anomalía física: el perro no puede respirar bien, y eso causa problemas cardíacos, hernias de hiato, edema de glotis, muerte súbita y por golpe de calor, y problemas con las anestesias.


Generalmente, los perros que lo padecen han de ser intervenidos quirúrgicamente para corregir las anomalías, aunque también hay medicaciones que mejoran su estado si no es muy grave. Si se trata a tiempo, hay muchas posibilidades de que el perro sobreviva y pueda llevar una vida normal. Por tanto, lo más importante es que el veterinario revise bien a los cachorros braquicefálos, incluyendo radiografías y/o ecografías de cabeza y tórax, para asegurarse de que no tienen ninguna alteración, y si la tienen, tomar las medidas oportunas cuanto antes. También a los perros adultos que muestren alguna dificultad para respirar.

Las razas más afectadas son: Bulldog Inglés, Boston Terrier, Pekinés, Pug, Shih-tzu, Bóxer, Lhasa-apso, San Bernardo, Mastín, Maltés, Pinscher miniatura, Yorkshire terrier, Chihuahua, King Charles Spaniel.

Si tienes un perro chato, obsérvale bien para asegurarte de que no tiene dificultades para respirar cuando hace ejercicio, o con el calor. Si detectas ronquidos o jadeos indebidos, llévale al veterinario: su vida puede depender de ello.

No todos los perros chatos padecen este síndrome, pero son más propensos precisamente por la forma de su cabeza. Con algunos cambios puedes mejorar mucho su salud:

Usar arnés en vez de collar.
Facilitarles un hábitat con ambiente de temperaturas suaves y de adecuada humedad relativa.
Mantener los orificios nasales siempre limpios de mucosidades.
Vigilar durante las comidas a los animales más ansiosos, para evitar que se atraganten con los alimentos sólidos o con el agua.
Disponer siempre de agua durante los períodos de máxima actividad física (paseos).
Limitar el ejercicio con temperaturas elevadas (días calurosos).
Controlar la cantidad de comida para evitar la obesidad.
Realizar periódicamente controles veterinarios.

Nota: si bien la RAE considera único término válido “braquicéfalo”, “braquiocefálico”, aunque en desuso en España, tiene el mismo significado y según parece, sí se utiliza en otros países.

Y ahora vamos a ver un resumen de la exposición detallada que Dª. María Joaquina Coaquira Gómez hace en www.monografias.com:

El síndrome braquiocefálico en perros

El  termino síndrome respiratorio braquiocefálico, o síndrome de la obstrucción de las vías respiratorias altas, hace referencia a una serie de anomalías anatómicas que se observan con frecuencia en perros braquicéfalos. Braquiocefálico se refiere a aquellas razas en las que ocurre una condrodisplasia del cartílago de la base del cráneo, conllevando a una disminución longitudinal del eje craneal, caracterizándose estas razas por presentar un cráneo facial ancho y corto, donde la correlación del eje ancho del cráneo con respecto al eje largo del cráneo es igual o mayor a 0.8.

Entre las alteraciones anatómicas predominantes  se cuentan los orificios nasales estenóticos, el paladar blando elongado, estenosis de las narinas, sáculos laríngeos evertidos y en  los bulldogs, la tráquea hipoplásica, las cuales predisponen al desarrollo de enfermedad respiratoria obstructiva. El conjunto de estas alteraciones se denomina como Síndrome Braquiocefálico (SB). 

La obstrucción prolongada de las vías respiratorias altas que produce un aumento del esfuerzo respiratorio puede dar lugar a eversión de los sáculos laríngeos y, en última instancia, a colapso laríngeo. La gravedad de estas anomalías es variable, y los perros braquiocefálicos pueden presentar alguna de ellas o cualquier combinación de las mismas.

Debido al SB las razas afectadas pueden presentar dificultad respiratoria, la cual puede ser precipitada por ejercicio leve, especialmente en condiciones de humedad, o por cualquier evento que les genere estrés. Estos perros no manejan adecuadamente el incremento de la temperatura ambiental o de la humedad, y son altamente susceptibles a la hipertermia y al golpe de calor, inclusive a temperaturas bajo sombra.

Los signos gastrointestinales concurrentes como tialismo, regurgitación y vómitos, son frecuentes en perros afectados por el síndrome (Poncet y cols., 2005). En ocasiones, la enfermedad gastrointestinal subyacente es un problema concomitante en estas razas de perros, y a veces es exacerbada  por el aumento de las presiones intratorácicas que se ha generado como respuesta a la obstrucción  de las vías respiratorias altas.

Características clínicas 

Ruidos respiratorios fuertes, estertor, aumento del esfuerzo respiratorio, cianosis y sincope. 

Los signos clínicos se ven exacerbados por el ejercicio, la excitación y las altas temperaturas ambientales.

El incremento del esfuerzo inspiratorio, generalmente asociado a este síndrome, puede provocar edema e inflamación secundarios de las mucosas laríngea y faríngea, y favorecer la eversión de los sáculos laríngeos o el colapso laríngeo, el estrechamiento de la glotis, la exacerbación de los signos clínicos y la creación de un círculo vicioso.

Producido por tres patologías:

1. Elongación del paladar blando: Se considera paladar blando alongado aquel que se extiende más de 1 a 3 mm en caudal del extremo de la epiglotis.
2. Ventanas nasales estenóticas: estrechamiento de los orificios de la trufa.
3. Eversión de sáculos laríngeos: anomalía de laringe que obstruye el paso de aire hacia tráquea.
  
Diagnóstico

Anamnesis 
Respiración ruidosa y difícil.
Arcadas o carraspeo de flemas Intolerancia al esfuerzo que puede empeorar con la excitación, estrés, calor y humedad.
En ocasiones presentan inquietud durante el sueño por respiración desordenada.
Examen físico
Auscultación laríngea: ronquido (estertor) prominente 
Incremento del esfuerzo inspiratorio: respiración a boca abierta o jadeo constante, postura ortopneica, uso exagerado de la musculatura abdominal.

Es necesaria la anestesia general para el examen laríngeo directo. El paladar blando a menudo se superpone a la epiglotis en más de un cm y se presenta engrosado e inflamado. En ocasiones encontraremos aritenoideos inflamados y edematosos.

Es frecuente en razas braquiocefálicas: Bulldog inglés, Carlino, Pekinés, Bulldog francés. Tiene lugar en ambos sexos y aunque presente desde el nacimiento muchos no son presentados ante el veterinario para la evaluación hasta los 2-3 años.

Se puede hacer un diagnóstico presuntivo basándose en las razas braquiocefálicas como Bulldog inglés, Carlino, Pekinés, Bulldog francés. Tiene lugar en ambos sexos y aunque presente desde el nacimiento muchos no son presentados ante el veterinario para la evaluación hasta los 2-3 años.

Además los signos y el aspecto de los orificios nasales externos.

Las estenosis de las ventanas nasales suele ser bilateral y simétrica, y los pliegues alares pueden ser absorbidos hacia adentro durante la inspiración, lo que empeora la obstrucción del flujo de aire. Es necesario hacer una laringoscopia y una evaluación radiográfica de la tráquea para determinar con precisión la extensión y la gravedad de las anomalías.  

Los ronquidos y la dificultad respiratoria  después del ejercicio leve, especialmente en ambientes húmedos, son los primeros signos clínicos de este síndrome, y le siguen los síncopes y los episodios de cianosis después del ejercicio o con el estrés. 

Radiología

Es necesario el estudio radiográfico de tórax para descartar enfermedades concurrentes: tráquea hipoplásica, cardiomegalia y neumonía.

Resonancia magnética  

Aquí  se muestra una imagen (resonancia magnética)  donde se ve claramente esta serie de defectos.  Se trata de un corte longitudinal del cráneo de un perro normal (izquierda) y un perro braquicefálico (derecha).  En la imagen de la derecha vemos que donde debe pasar el aire inhalado,  en un perro braquicefálico es mucho más corto, tortuoso y pequeño en diámetro.  Con lo cual tanto la inspiración como la espiración se hacen mucho más dificultosas.  También se puede apreciar como el paladar (banda fina intermedia en las dos fotos), en la imagen de la derecha es más larga y colapsa la entrada de aire en la tráquea.


Imagen extraída de brachyzephalie.com, autor Prof. Dr. Gerhard Oechtering.

Todo esto en su conjunto o alguno de ellos en particular, produce dificultad respiratoria crónica y mayor esfuerzo en inspirar y espirar aire.  Lo inmediato es aumento de sonoridad en respiración (ronquidos). Pero lo peor son las consecuencias a medio y largo plazo, entre otras: problemas cardíacos severos, hernias hiatales, golpes de calor, muertes súbitas, edemas de glotis, problemas en anestesias.

A todos estos perros (braquicefalicos), habría que evaluar como respiran.  Mirar los orificios nasales, realizar radiografías de tráquea para evaluarla.  Y casi de manera más importante, realizar una resonancia magnética de la zona (un tipo de escáner) porque es la mejor prueba que nos dirá como de mal esta la zona y que se puede hacer para mejorar.

El tratamiento debe estar dirigido a favorecer el paso de aire a través de las vías respiratorias altas y minimizar la incidencia de los factores que exacerban los signos clínicos como evitar el ejercicio excesivo y excitación o temperatura elevada.

El tratamiento de elección es la corrección quirúrgica de los defectos anatómicos. La técnica quirúrgica específica depende del tipo de problemas que se presenten y puede incluir el ensanchamiento de los orificios nasales externos o la extirpación del exceso de paladar blando o de los sáculos laríngeos evertidos.

El tratamiento médico, que consiste en la administración de glucocorticoides de acción rápida, antitusígenos, broncodilatadores  y reposo, reduce la inflamación y el edema secundario de la faringe y laringe, y favorece el flujo de aire, aunque no erradica el problema. Puede ser necesario aplicar un tratamiento de urgencia para aliviar la obstrucción respiratoria en el caso de animales que tienen dificultad respiratoria.

Pronóstico 

Este va depender de la gravedad de las anomalías en el momento del diagnóstico y de la posibilidad de corregirlas quirúrgicamente. Si los problemas subyacentes  no se corrigen, los signos clínicos tenderán a empeorar. 
En muchos animales, el pronóstico es bueno tras la corrección quirúrgica precoz de las anomalías. El colapso laríngeo suele considerarse un indicador de mal pronóstico, aunque un estudio reciente ha demostrado que incluso los perros con colapso laríngeo grave responden adecuadamente a la intervención quirúrgica (torrez y cols., 2006). La traqueotomía permanente puede considerarse como  técnica de rescate en el caso de animales con colapso grave que no responden bien.  

Recomendaciones

El tratamiento quirúrgico debe realizarse lo antes posible, ya que los perros menores de 2 años sometidos a cirugía, tienen un mejor pronóstico a diferencia de los que sufren este síndrome durante muchos años, además la obstrucción crónica puede causar eversión de los sáculos laríngeos y colapso de los cartílagos laríngeos, haciendo reservado el pronóstico.

La resección del paladar blando conviene realizarla cuando el paciente es joven (4 a 24 meses) para evitar la degeneración y colapso de cartílagos laríngeos.

Es importante tener precaución cuando  se realiza una sedación o anestesia, ya que se produce relajación de los músculos faríngeos, lo que podría oclusionar las vías respiratorias altas.

En el caso de pacientes con síndrome respiratorio  braquiocefálico no hay que descuidar el manejo del peso y el tratamiento concurrente de la enfermedad gastrointestinal.

Conclusiones 

Los síntomas clínicos  del síndrome braquiocefálico se pueden prevenir con la identificación temprana de las anormalidades que genera este síndrome como es la estenosis de las narinas, y la elongación del paladar blando.

La presentación de esta enfermedad se da principalmente en razas braquicéfalas, es por eso que si se tiene en casa un cachorro con esta característica se debe le debe hacer un examen del sistema respiratorio y descartar este síndrome.