10 de abril de 2015

ALIMENTACION DEL GATO



El gato posee peculiaridades que lo diferencian del perro, ya que aunque ambos son carnívoros, los gatos lo son exclusivamente, mientras que los perros son omnívoros.

Cuando se observa los hábitos alimenticios de los miembros salvajes de ambas familias (cánidos y félidos) vemos que cuando los lobos capturan a una presa herbívora, lo primero que consumen son las vísceras de su cavidad abdominal que contienen grandes cantidades de vegetales que pasan a formar parte de la dieta de los lobos.

Sin embargo, los felinos cuando cazan ingieren preferentemente la cabeza y musculatura esquelética de sus presas y desprecian las vísceras. Que es casi el mismo comportamiento que exhiben los gatos cuando capturan a un ratón.

Anatómicamente los gatos están diseñados, en cuanto a dientes y mandíbula se refiere, para cortar y desgarrar los tejidos animales.

Una vez dicho esto, vamos a ver cómo podemos alimentar adecuadamente a nuestro gato, o nuestro tigre miniatura domesticado, como leí en una ocasión: Dios creo al gato para que pudiéramos acariciar a un tigre.

La forma más cómoda de suministrar comida a un gato es dejándosela a libre disposición, a no ser que sea muy glotón y se haga obeso. Por naturaleza el gato no tiende a la voracidad y cuando tienen disponible comida durante 24 horas, suelen comerla con regularidad.

En estudios realizados en relación con la alimentación felina se observó que los gatos comían entre 10 y 20 veces al día y pesando la cantidad de comida cada 5-8 horas, ésta era sorprendentemente constante.

Obviamente se puede dar de comer a un gato una vez al día, aunque en caso de tener que controlarle la comida (problemas de obesidad), es más adecuado darles por lo menos tres veces al día.

Para darle la comida ad libitum (libre disposición) se utiliza pienso seco, ya que no se deteriora con el paso del tiempo, como podría pasar con la comida húmeda.

En lo que al agua se refiere, nuestro gato proviene de un ancestro que vivía en el desierto, por lo que es capaz de sobrevivir con menos agua que el perro, ya que tiene más capacidad de concentrar la orina. Esto no significa que no deba de tener agua fresca y limpia a disposición porque necesitamos estimular que beba a fin de evitar problemas de salud como el Síndrome Urológico Felino (FUS).

Precisamente por esta necesidad de estimular la ingestión de agua es por lo que se recomienda que se dé a los gatos todos los días al menos un cuarto de tarrina de paté con un poco de agua, haciendo una sopa que no disminuya su sabor pero que incremente su contenido en agua.

En el caso de que convivan varios gatos, hay que disponer de tantos comederos y bebederos como gatos, para que cada uno tenga el suyo.

Los errores más frecuentes respecto de la alimentación del gato:

1.- Darle suplementos alimenticios, mejor comprar un alimento de mejor calidad.
2.- Darle alimentos basados en un solo ingrediente (pescado, carne ….), esto puede producir adicción, además de ser una dieta desequilibrada y muy baja en calcio.
3.- Administrarles huesos o raspas.
4.- Darles comida de perro para gastar menos, esta comida es nociva para los gatos porque:
        a) los gatos tienen unos requerimientos proteicos más elevados que el perro.
        b) la comida de perro es deficitaria en taurina que es esencial para el gato.
       c) la comida de perro es deficitaria en vitaminas y minerales que son necesarias para el gato y que no puede sintetizarlas de otros componentes o bien que las necesita en mayor cantidad que el perro.

Lola Moreno
Formadora del curso «Adiestramiento de base y educación canina». Educadora canina y Entrenadora de perros de trabajo y utilidad acreditada por el Principado de Asturias.





www.amigosdelperro.org